Salud

Esto es lo que pasa en tu cuerpo cuando aguantas las ganas de ir al baño: los riesgos pocos conocidos

Aguantarse las ganas de ir al baño puede parecer algo inofensivo, pero tu cuerpo no lo ve así. Esto es lo que sucede cuando ignoras esa necesidad fisiológica

¿Te ha pasado que estás en medio de una reunión, en clase o en un viaje largo y decides “aguantar un poco más” antes de ir al baño? Puede parecer algo sin importancia, pero retener las ganas de orinar o evacuar con frecuencia puede tener consecuencias serias para la salud de tu cuerpo.

Aguantar las ganas de orinar con frecuencia no solo genera incomodidad, sino también puede afectar gravemente la salud de tu vejiga, tus riñones y hasta causar infecciones severas. Te contamos todos los detalles:

¿Qué ocurre cuando aguantas las ganas de orinar?

Según el Instituto de Urología, cuando la vejiga se acostumbra a una capacidad mayor de aquella para la que está concebida, se ven afectadas muchas estructuras que intervienen en el acto de la micción: desde las terminaciones nerviosas y los centros neuronales de la micción, pasando por el músculo de la vejiga y la musculatura del suelo pélvico que también sufre las consecuencias.

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Por eso, cuando esto ocurre, el cerebro recibe una señal clara: es hora de vaciarla. Pero si decides ignorarla y seguir acumulando orina, esto es lo que puede suceder:

Dilatación de la vejiga: con el tiempo, forzar a la vejiga a retener grandes volúmenes de orina puede hacer que pierda elasticidad y no se vacíe por completo.

Infecciones urinarias (ITU): al retener la orina, las bacterias tienen más tiempo para multiplicarse, lo que puede provocar infecciones que comienzan en la vejiga y pueden extenderse a los riñones.

Dolor y presión abdominal: la acumulación excesiva de orina puede generar molestias, espasmos y presión en la zona baja del abdomen.

Por otro lado, aguantar las ganas de evacuar también puede traer problemas importantes, sobre todo si se vuelve un hábito:

Estreñimiento crónico: reprimir repetidamente esta necesidad puede alterar el reflejo natural de evacuación, haciendo que sea cada vez más difícil defecar con normalidad.

Aguantar las ganas de orinar y los riesgos que tiene para la salud.jpg

Hemorroides y fisuras anales: el esfuerzo posterior por evacuar heces endurecidas puede causar irritaciones, sangrados e incluso dolorosas fisuras.

Distensión abdominal y gases: al no liberar el contenido intestinal, el cuerpo genera gases que causan hinchazón, malestar e incomodidad general.

¿Cuándo es especialmente peligroso aguantarse?

Hay momentos en los que nunca deberías aguantar las ganas de ir al baño:

  • Si estás embarazada (puede aumentar el riesgo de infecciones).
  • Si tienes antecedentes de infecciones urinarias o renales.
  • Si sufres de problemas digestivos como colon irritable o estreñimiento crónico.
  • Si eres adulto mayor (la vejiga envejece y retener puede llevar a incontinencia o infecciones).

Aguantarse las ganas de ir al baño de vez en cuando no te va a causar daño inmediato, pero hacerlo habitualmente sí puede traer complicaciones. El cuerpo está diseñado para eliminar desechos de forma regular, y negarte a ese proceso natural puede pasarte factura.

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