Aunque la Corona de Cristo parezca una planta ruda y resistente, necesita de distintos cuidados de jardinería para crecer en óptimas condiciones. En primavera, la clave pasará por distintos puntos, los cuales debemos conocer en profundidad para así poder estimular la floración de la Euphorbia milii en verano.
Esto es lo que debes hacer con tu Corona de Cristo en primavera si quieres que la planta tenga flores coloridas en verano
Si te apasiona la Corona de Cristo por su elegancia y su rudeza, te recomiendo poner en práctica algunos cuidados de jardinería que estimularán su floración
Cómo cuidar la Corona de Cristo en primavera para estimular la floración en verano
Antes de contarte cuáles son los cuidados de la Corona de Cristo en primavera, es importante que sepas que este ejemplar puede crecer tanto en interiores como en exteriores, pero si tienes la planta en el jardín verás un desarrollo acelerado. Esto no quiere decir que dentro de casa no florezca, sino que crecerá más lento.
Hecha esta salvedad, el primer punto de importancia en el cuidado de la Euphorbia milii pasará por la iluminación. La Corona de Cristo crece rápidamente si recibe luz solar directa. Este ejemplar requiere, al menos, 6 horas diarias de exposición al sol. Si tu ciudad es calurosa en primavera, deberás reducir la cantidad de horas para evitar que los pétalos de las flores se quemen.
En esta época, el riego también cumplirá un rol importante. Es fundamental evitar el encharcamiento de las raíces, pero también comprender que el calor hará que la planta demande una mayor frecuencia de hidratación. En consecuencia, se deberá regar la Corona de Cristo de forma moderada, pero siempre observando el sustrato. El mismo se debe secar completamente entre riegos.
Otro punto clave en el crecimiento de la Euphorbia milii es la temperatura, algo a lo cual debemos prestar atención en primavera. Para que las flores crezcan de manera abundante y se mantengan coloridas y fuertes, será necesario ubicar la planta en un lugar donde la temperatura oscile los 15 y 25 grados. Esta especie no tolera el frío ni el calor extremo.
Por último, la Corona de Cristo necesita de fertilización una vez al mes. En este sentido, se recomienda comprar o preparar abonos que sean aptos para suculentas. No debemos aplicar este producto constantemente para no sobrealimentar la planta. Por esto, se recomienda hacerlo solo en primavera y durante los primeros meses de verano.



