La Cuna de Moisés es una de las plantas más elegantes para tener en casa. Conocida también como Lirio de paz, este ejemplar aporta un plus en la decoración de interiores. Además, cuenta con propiedades purificadoras, por lo cual libera toxinas del aire. En sintonía, dicha especie es un talismán para la buena suerte y la riqueza, según el Feng Shui.
En este sentido, resulta clave saber dónde posicionar la maceta con la Cuna de Moisés para aprovechar las propiedades energéticas que le confiere el Feng Shui. Por ende, a continuación conocerás en qué lugar deberás tener la planta si querés aprovechar sus beneficios.
Ni en la sala ni en el comedor: el lugar de casa donde debes tener la Cuna de Moisés, según el Feng Shui
De acuerdo a la filosofía asiática de origen taoísta, esta planta debe ubicarse en el dormitorio. El Feng Shui asegura que el cuarto es un espacio clave para la regeneración física y mental, por lo que allí fluye la energía y la misma es suave y estable, beneficiando a la Cuna de Moisés.
En sintonía, la Cuna de Moisés destaca por sus hojas lisas y redondas, una morfología que favorece la calma y la sensación de protección. A diferencia de plantas con formas puntiagudas o espinosas, que pueden generar tensión visual y energética, esta especie contribuye a crear un ambiente más sereno, algo fundamental en una estancia destinada al descanso nocturno.
Por lo tanto, colocando una maceta en la habitación con el Lirio de paz estaremos contribuyendo al flujo energético que nos traerá, entre otras cosas, buena suerte, riqueza y abundancia. Aunque, para que todo esto se cumpla, también debemos considerar los cuidados esenciales de la planta.
Cuidados básicos de la planta Cuna de Moisés
Para que la Cuna de Moisés esté radiante, saludable y con flores elegantes, es menester seguir algunas pautas de jardinería. Por ejemplo, en cuanto a la iluminación, el cuarto debe recibir una luz indirecta (a través de las ventanas) y estable para que la planta reciba la dosis justa de sol.
En lo que concierne al riego, el sustrato debe mantenerse ligeramente húmedo, evitando encharcamientos. Además, debemos limpiar las hojas cada vez que acumulen polvo, algo que nos asegurará que la Cuna de Moisés haga su fotosíntesis de manera correcta.






