La poda de árboles frutales es una tarea fundamental para mantenerlos sanos y bonitos. En abril el clima es favorable, así que estimula el crecimiento de las ramas y la aparición de nuevos brotes. Obviamente, no conviene podar todos los árboles frutales al mismo tiempo, ya que cada uno tiene sus necesidades.
El peral, que pertenece al género Pyrus y a la familia de las rosáceas, se puede podar entre finales del invierno y principios de la primavera, cuando el árbol está en reposo. Por esta razón, en el hemisferio norte lo pueden podar durante el mes de abril.
Si te animas a podar tu árbol de peras, espera a que pase la última helada, al menos unas semanas después. Evita hacer esta actividad durante la floración y fructificación, ya que esto puede reducir la producción de frutos. Además, tienes que quitar las ramas secas o dañadas y las flores.
Cuando se haga esta poda, es importante tener dos factores en cuenta: las herramientas deben cortar sin problemas y su limpieza, porque puede evitar el contagio de enfermedades entre árboles y plantas.
Características del árbol de peras
El árbol de peras comparte familia con el manzano, por eso siempre están juntas. Cuando el peral florece, sus flores parecen racimos que generalmente tienen 5 pétalos de color blanco y estambres púrpura. Una curiosidad de sus flores es que son son hermafroditas.
El peral tiene un tronco erecto de corteza de color gris, mas o menos agrietada, dependiendo de la variedad. Es un árbol de clima templado y fresco que no soporta el frío excesivo, pero que tampoco tolera el exceso de calor.





