Aniversario

Este 1 de julio, hace 49 años, moría Juan Domingo Perón, tres veces presidente de la Argentina

Juan Domingo Perón, máximo líder político de la historia Argentina, murió hace 49 años. Fue tres veces electo presidente
Por UNO

El 1º de julio de 1974 murió en Buenos Aires el entonces presidente Juan Domingo Perón. Fundador del movimiento de masas que signó la historia de Argentina, Perón fallecía hace 49 años en el ejercicio de su tercera presidencia constitucional, con lo que el país quedaba huérfano de liderazgo en medio de una creciente espiral de violencia política que anticipaba la irrupción del terrorismo de Estado.

Su carrera militar fue transformándolo en líder mientras integraba el gabinete de ministros del presidente de facto Edelmiro Farrell como secretario de Trabajo y Previsión. Allí fue ganando el respeto y el apoyo de los trabajadores y se presentó como candidato a presidente en las elecciones de 1946 resultando triunfador.

En 1951 fue reelegido tras la Reforma de la Constitución de 1949, imponiéndose por una amplia ventaja en las primeras elecciones en que tuvieron participación mujeres y varones en la Argentina.

Su mandato duró hasta setiembre de 1955, en que fue derrocado por un golpe militar liderado por el general Eduardo Lonardi. Ese día, la Plaza de Mayo, fue blanco de un bombardeo por aviones de la Fuerza Aérea en medio de hechos de violencia por parte de grupos civiles y militares antiperonistas.

Viudo desde 1952 tras la muerte de Eva Duarte, luego del golpe Perón se radicó en España, donde permaneció alejado de la política pero siempre atento a lo que ocurría en la Argentina.

Lider Peron y Evita.jpg
Juan Domingo Perón junto a Eva Duarte, quien tuvo una fuerte influencia en sus decisiones políticas

Juan Domingo Perón junto a Eva Duarte, quien tuvo una fuerte influencia en sus decisiones políticas

En Madrid, durante su exilio se casó con María Estela Martínez, conocida como Isabel.

Perón eligió volver definitivamente al país el 20 de junio de 1973, pero lo que debía ser una fiesta popular que iba a celebrarse en la inmediaciones del aeropuerto de Ezeiza se convirtió en una tragedia.

Sectores de izquierda y derecha del peronismo se enfrentaron con armas de fuego en una jornada que dejó un saldo impreciso de muertos y heridos.

Esos hechos determinaron la renuncia de Héctor Cámpora a la presidencia, tras 50 días de gobierno, y el adelantamiento de las elecciones en la cuales el viejo caudillo se presentó al frente de una fórmula que también integraba de su mujer, Isabelita.

El 23 de septiembre, el líder del justicialismo se consagró presidente por tercera vez con el 62 por ciento de los votos, en tanto que la fórmula del radicalismo que integraban Ricardo Balbín y Fernando de la Rúa obtenía menos del 21 por ciento de los votos.

Lider Peron militar.jpg
El general Juan Domingo Perón.

El general Juan Domingo Perón.

Un día después de hablar en Plaza de Mayo, y tras una serie de hechos de violencia que generaron divisiones dentro del peronismo, Perón viajó a Paraguay con el propósito de visitar al presidente Alfredo Stroessner, y allí, mientras realizaba actividades protocolares bajo una fuerte llovizna, contrajo una broncopatía infecciosa.

A los 78 años, Perón padecía problemas cardíacos que acarreaba desde su estadía en España, donde en 1971 había sufrido un infarto debido a una obstrucción arterial.

La afección pulmonar que lo enfermó en esos días no hizo más que agravar el cuadro cardíaco que padecía y, por eso, los médicos que lo atendían, conocedores de los antecedentes clínicos del presidente, recomiendan que guarde reposo absoluto en la Residencia de Olivos.

El 20 de junio, el cuadro clínico del Presidente se agravó, pero por decisión de José López Rega, quien era ministro de Bienestar Social, e Isabelita se informó que Perón padecía "un fuerte estado gripal", sin brindar mayores precisiones.

Los médicos le recomiendan entonces a Perón que deje su cargo y "se tome un largo descaso en un lugar templado y seco", pero el líder, aún con la poca salud que le quedaba, desoyó los consejos.

El sábado 29, en horas del mediodía, el líder político más importante de la Argentina, debió delegar el mando en Isabel, y aunque los partes de prensa hablaban sobre una supuesta mejoría, lo cierto es que su estado empeoraba con el correr de las horas.

Lider Peron Isabel.jpg
Juan Domingo Perón junto a María Estela Martínez, con quien se casó durante su exilio en Madrid

Juan Domingo Perón junto a María Estela Martínez, con quien se casó durante su exilio en Madrid

En la mañana del lunes 1 de julio de 1974, Perón recibió la extremaunción en Olivos, y las 10.25 experimenta un paro cardíaco del que fue reanimado por los médicos.

Dos horas después, el líder justicialista que había sido electo en tres ocasiones presidente constitucional de Argentina, experimenta otra crisis similar.

En esa especie de sala de terapia intensiva que se había montado en la residencia presidencial, el equipo de médicos que lo atendía intentó reanimarlo durante una hora por un nuevo paro cardíaco, pero no fue posible. La vida de Perón se había apagado.

A las 13.15, los médicos Pedro Cossio y Jorge Taiana, junto sus colegas Domingo Liotta y Pedro Vázquez, firmaron el certificado de defunción, en el cual se consignaba que el paciente había muerto a causa de "una cardiopatía isquémica crónica con insuficiencia cardíaca".

Lider Juan Domingo Perón muerto.jpg
Los restos de Juan Domingo Perón fueron velados en el Congreso nacional, por donde pasaron miles de personas para despedirlo

Los restos de Juan Domingo Perón fueron velados en el Congreso nacional, por donde pasaron miles de personas para despedirlo

"Ha muerto un apóstol de la paz y la no violencia", anunció con voz entrecortada por televisión Isabel, la mujer que desde ese día gobernaría el país hasta el 24 de marzo de 1976, cuando un golpe cívico militar la derrocó.

El cuerpo de Perón fue trasladado entonces a la Catedral Metropolitana en la mañana del 2 julio, y por la tarde fue conducido al Congreso nacional, donde sus restos permanecieron hasta el 4, donde miles de personas esperaron para darle el último adios.

La congoja popular ante la pérdida del hombre que había concedido derechos sociales y ciudadanos a los trabajadores argentinos era enorme, tanto como la incertidumbre que provocaba el vacío político que dejaba con su ausencia.