En un nuevo golpe a la infraestructura energética en Cuba, un extenso apagón durante la madrugada del miércoles 4 de diciembre ha obligado al gobierno a tomar medidas drásticas que paralizan parcialmente la actividad nacional. A continuación te contaremos más sobre las medidas que se han tomado.
Crisis en la energética
La ministra de Trabajo y Seguridad Social, Marta Elena Feitó, comunicó oficialmente la suspensión de clases y centros de trabajo, dejando únicamente operativos los servicios básicos. Esta decisión se produce tras una nueva interrupción del Sistema Electroenergético Nacional, que mantiene a la isla en un estado de incertidumbre energética.
Feitó precisó que los trabajadores seguirán percibiendo sus salarios bajo diferentes modalidades, quienes mantengan sus actividades habituales recibirán su salario normalmente, los movilizados cobrarán su salario promedio, y quienes no laboren tendrán garantías salariales equivalentes.
Una solución para Cuba
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, advirtió que no habrá una recuperación inmediata del sistema eléctrico. El apagón se originó por una "salida" automática de una unidad de la central termoeléctrica "Antonio Guiteras", ubicada en el occidente de Cuba.
La recuperación será un "proceso lento", según el funcionario, que estima un porcentaje importante de restablecimiento durante el día, completándose probablemente al día siguiente. Este suceso representa el tercer apagón masivo en menos de dos meses, exponiendo las profundas deficiencias del sistema energético cubano.
Las causas fundamentales de esta crisis incluyen la carencia de combustible y las frecuentes averías en centrales termoeléctricas obsoletas, algunas con décadas de explotación sin inversiones adecuadas. A pesar de haber recibido ayudas como 80,000 toneladas de diésel de Rusia tras los huracanes Oscar y Rafael, La Habana no ha proporcionado detalles sobre cómo estos recursos impactarán en el sistema energético.
La situación refleja un problema estructural que va más allá de eventos coyunturales, evidenciando la necesidad urgente de modernización y inversión en la infraestructura energética cubana.






