En un país que atravesó años de incertidumbre sanitaria, la nueva cifra trae un respiro: la esperanza de vida en Estados Unidos alcanzó los 79 años, el nivel más alto registrado. Tras el impacto de la pandemia este repunte devuelve una sensación de vida recuperada y un horizonte más optimista para millones de personas.
Estados Unidos sorprende con un dato que cambia la mirada sobre la vida
Un nuevo indicador en Estados Unidos despierta esperanza y abre preguntas sobre la vida. El dato simboliza un cambio de tendencia que muchos esperaban
La esperanza de vida sube en Estados Unidos y marca un hito
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la esperanza de vida aumentó 0,6 años entre 2023 y 2024. El avance se explica por la remisión de la covid-19, que había reducido la expectativa a 76,4 años en 2021, y por la disminución de la mortalidad en causas clave como enfermedades cardíacas, cáncer y sobredosis.
La tasa de mortalidad ajustada por edad cayó un 3,8 %, pasando de 750,5 muertes por cada 100.000 habitantes en 2023 a 722,1 en 2024. La mejora se observó en todos los grupos raciales y en ambos sexos.
Qué grupos impulsaron la mejora en la esperanza de vida
Entre la población latina, las tasas de mortalidad bajaron un 3,8 % en mujeres y un 5,9 % en hombres. También disminuyeron las muertes en casi todos los grupos etarios mayores de un año, con la excepción del segmento de 5 a 14 años.
En 2024, el suicidio desplazó a la covid-19 como la décima causa de muerte, mientras que las enfermedades cardíacas, el cáncer y las lesiones no intencionadas se mantuvieron como las principales. Las muertes por lesiones no intencionadas mostraron la mayor caída: de 62,3 a 53,3 por cada 100.000 habitantes.
La mortalidad infantil, en cambio, se mantuvo prácticamente estable respecto del año anterior.
Un récord que convive con desafíos
Aunque el aumento representa un logro significativo, Estados Unidos sigue por debajo de varios países europeos en términos de esperanza de vida, incluido España. Los expertos señalan que persisten brechas sociales, económicas y sanitarias que influyen en la longevidad y que requieren políticas sostenidas para consolidar este avance.
El nuevo récord no es solo un número: es un reflejo de cómo una sociedad puede recuperar terreno incluso después de años difíciles. La vida en Estados Unidos parece abrirse paso con más fuerza, pero el desafío ahora es sostener esa esperanza y garantizar que llegue a todos los sectores de la población.





