El Covid-19 es una enfermedad causada por el coronavirus SARS-CoV-2. Por lo general, se propaga entre personas que están en contacto directo. En los últimos meses, fue recientemente confirmada en la Argentina la subvariante XFG del Covid-19, conocida como “Frankenstein”, que está generando preocupación entre los especialistas de la Salud.
El nombre no oficial de esta nueva variante se debe a que es una recombinación genética de dos linajes previos de Ómicron: LF.7 y LP.8.1.2, y esta característica le da un perfil único, aunque no implica una mayor peligrosidad, según aclaran desde el Ministerio de Salud de la Nación.
Esta cepa surgió en Asia y se propagó rápidamente por Europa, para luego ser detectada en el sur de Brasil. En Argentina fue registrada durante las semanas 26 y 27 de este año, según el informe de vigilancia genómica incluido en el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) del Ministerio de Salud.
Detectada por primera vez en Brasil y con presencia en al menos 39 países, la nueva variante XFG fue identificada en territorio argentino a través de estudios genómicos realizados por el INEI-ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán” en conjunto con la Red Nacional de Virus Respiratorios. Aunque sólo se detectaron tres casos en el período analizado, la proporción de esta subvariante va en aumento.
Cuáles son los síntomas de la variante XFG del Covid-19
Una de las particularidades de la nueva variante XFG del Covid-19 es la presencia de síntomas en la voz, como ronquera, afonía o pérdida total de la voz durante varios días. Este cuadro aparecía poco común en otras versiones del virus, y se convirtió en una de las señales distintivas de esta nueva subvariante.
Además de estos síntomas, también se pueden presentar manifestaciones típicas del Covid-19 como fiebre, dolor de garganta, tos seca, congestión nasal, cansancio y dolores musculares. No obstante, hasta el momento, no hay evidencia de que XFG cause formas más graves de la enfermedad en comparación con otras variantes de Ómicron.
¿Qué tan peligrosa es la variante Frankenstein?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó a la nueva variante XFG como una “variante bajo monitoreo” (VUM), lo que implica que se le da seguimiento por su capacidad de propagación, pero sin representar una amenaza mayor en términos de gravedad.
En países como Tailandia y Filipinas, donde ya circula de manera predominante, se registró un aumento en los contagios e internaciones, aunque sin un salto en la severidad clínica. En la Argentina, el nivel general de casos y hospitalizaciones sigue siendo bajo.
Recomendaciones clave
Los especialistas insisten en la importancia de completar el esquema de vacunación contra el Covid-19, especialmente en personas mayores de 50 años, inmunocomprometidas o con enfermedades crónicas. En ese sentido, la vacuna ARVAC, desarrollada en Argentina, ya está disponible en farmacias, aunque la vacunación se puede aplicar en los centros de salud habilitados
Mantener al día los refuerzos y prestar atención a los síntomas inusuales, como la pérdida de voz, puede marcar la diferencia ante esta nueva etapa del virus.
“Las personas vacunadas tienen un caudal de anticuerpos que los protege. Por eso nosotros desde hace ya largo tiempo venimos insistiendo, que la vacuna debe ser actualizada independientemente de la cantidad de dosis que se tenga”, afirmó el reconocido infectólogo Hugo Pizzi, profesor de la Universidad Nacional de Córdoba.
Quiénes deben vacunarse y cada cuánto tiempo
El Ministerio de Salud recordó que la vacunación sigue siendo clave para prevenir formas graves de Covid-19, especialmente en personas con factores de riesgo. A partir del inicio de la campaña, en la Argentina se aplicaron más de 118 millones de dosis.
En la actualidad, se recomienda que las personas a partir de los 6 meses de edad tengan el esquema primario de vacunación y al menos un refuerzo aplicado en los últimos 6 meses. Según el riesgo, la periodicidad cambia.
- Riesgo alto (mayores de 50, embarazadas, personas inmunocomprometidas): refuerzo cada 6 meses.
- Riesgo intermedio (personas con enfermedades crónicas, obesidad, personal de salud): refuerzo cada 12 meses.
- Riesgo bajo (sin comorbilidades entre 6 meses y 49 años): refuerzo anual.




