En el nuevo rediseño de orden internacional que Estados Unidos busca consolidar, Argentina dejó de ser un actor secundario para convertirse en un territorio clave dentro de la disputa estratégica entre China y Washington.
Así lo confirma el último Informe Anual del Pentágono al Congreso estadounidense, presentado el 23 de diciembre pasado, que fija la hoja de ruta de la política de defensa para 2026. El documento, de publicación obligatoria por ley, está atravesado por una premisa central: la competencia por el predominio global con China.
Estados Unidos provoca a China con un aviso militar clave para Argentina
En ese marco, América Latina aparece como un espacio donde Estados Unidos reconoce haber cedido terreno durante décadas. Y dentro de ese mapa, la Argentina es señalada de forma explícita como el principal escenario regional de esa disputa.
El informe eleva al país de la categoría de “aliado periférico” a la de “socio central” para la seguridad estadounidense, un cambio conceptual que no es menor. Según el Pentágono, la estrategia china en Argentina dejó de ser meramente económica para avanzar hacia una fase de “preparación del teatro de operaciones”, una definición que introduce una dimensión militar directa.
Las inversiones de China en Argentina
Los ejes más sensibles son
- La Estación de Observación del Espacio Profundo en Bajada del Agrio, Neuquén. El Pentágono le atribuye un uso dual, civil y militar, y la identifica como un activo de la Fuerza de Apoyo Estratégico del Ejército Popular Chino, con capacidad de seguimiento de satélites estadounidenses y aliados en órbitas polares. Según el informe, esa instalación forma parte de la red global de vigilancia espacial de China y podría permitir el monitoreo de comunicaciones militares en el Hemisferio Occidental.
- El puerto de aguas profundas en Tierra del Fuego, que habría facilitado el control del Pasaje de Drake y el Estrecho de Magallanes, y la logística naval china ante eventuales bloqueos del Canal de Panamá. A esto se suma la preocupación por la Hidrovía Paraná-Paraguay, donde la presencia de empresas chinas es leída como una fuente potencial de inteligencia estratégica.
- Las inversiones en litio ocupan otro capítulo central. El Pentágono las vincula a la doctrina china de Fusión Militar-Civil, orientada a asegurar minerales críticos para tecnologías militares emergentes, desde sistemas no tripulados hasta armas de energía dirigida. También advierte sobre los riesgos del uso de tecnología china en redes 5G y sistemas de seguridad, que podrían dificultar una futura interoperabilidad con la OTAN.
En paralelo, Estados Unidos aceleró su vínculo militar con Argentina. Mantenimiento de los F-16 adquiridos a Dinamarca y provisión de vehículos blindados Stryker. El informe advierte, sin embargo, sobre una posible relación de “asimetría coercitiva” si el país no diversifica socios, y señala el swap de monedas con China como herramienta de presión política.






