En el mapa estratégico del continente americano, hay movimientos que pesan como una advertencia. Estados Unidos, atento a cada cambio en el equilibrio regional, ha vuelto a posar su mirada militar sobre un un país de América Latina.
Estados Unidos pone en la mira militar a un país de América Latina con helicópteros de última generación
Estados Unidos fortalece la cooperación con un país de América Latina mediante la entrega de helicópteros de última generación
Esta vez, el foco no está en una guerra declarada ni en un conflicto abierto, sino en un despliegue técnico y calculado que tiene como escenario un país de América Latina y como herramienta central a helicópteros de última generación.
Estados Unidos pone en la mira militar a un país de América Latina con helicópteros de última generación
Desde finales de 2025, el Ejército de Brasil recibió el primero de doce helicópteros UH60M Black Hawk procedentes de Estados Unidos, marcando un paso concreto en la modernización de su aviación militar. La llegada de la primera unidad, anticipada un mes antes de lo planificado, fue destacada por autoridades de ambos países como un refuerzo de la colaboración técnica y operativa.
Estos helicópteros, adquiridos a través del programa Foreign Military Sales (FMS), el mecanismo formal de ventas de material de defensa estadounidense a gobiernos aliados, forman parte de un acuerdo aprobado por el Departamento de Estado de Estados Unidos en 2024, valorado en cerca de 950 millones de dólares e incluyendo aeronaves, repuestos y sistemas asociados.
El lazo estratégico entre este país de América Latina y Estados Unidos
Estados Unidos busca consolidar lazos estratégicos en América Latina con países que tienen un papel clave en la estabilidad regional. Brasil, como potencia militar y geopolítica en la región, es un socio natural para estas operaciones, porque puede integrar tecnología avanzada y coordinarse en ejercicios, vigilancia y respuesta ante emergencias.
La entrega incluye no solo helicópteros, sino capacitación de pilotos y personal técnico, repuestos, sistemas de comunicación y soporte logístico. Esto permite que Brasil opere la flota de manera eficiente y segura, a la vez que interopera con estándares estadounidenses, lo que facilita futuros ejercicios conjuntos y cooperación institucional.






