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Es mendocino, ya estuvo en dos Mundiales y ahora viaja a Estados Unidos vestido de San Martín

Emiliano Nicolás Molina estuvo en Rusia y en Qatar. Ahora parte rumbo a Estados Unidos para seguir a la Scaloneta vestido de San Martín

Editado por Cecilia Corradetti
corradetticecilia@gmail.com

Este martes a la noche, mientras millones de argentinos miren a la Selección por televisión, Emiliano Nicolás Molina hará algo que no pudo hacer en los dos últimos Mundiales: ver un partido junto a su familia. Para muchos será una noche más de fútbol. Para él tendrá un sabor especial.

Desde 2014 no comparte un Mundial con los suyos.

Emiliano Nicolas Molina qatar

"Qatar fue una locura y en este Mundial iré donde me lleve la Selección", anticipó este emprendedor y licenciado en Administración de Empresas. Joven, talentoso y metedor.

Ahora, con apenas 25 años y a días de cumplir 26, está a punto de embarcarse en una nueva travesía.

Este jueves partirá rumbo a Estados Unidos para asistir a su tercer Mundial consecutivo.

Pero esta vez no será un hincha más: esta vez llevará una capa.

Y no cualquier capa. La del General José de San Martín.

"Iré a Estados Unidos interpretando a San Martín, a quien admiro por la garra"

"Voy a ir disfrazado de San Martín", cuenta entre risas, sabiendo que la ocurrencia puede sonar insólita. Sin embargo, detrás de esa idea hay una historia que mezcla pasión futbolera, admiración por el prócer más importante de la Argentina y el crecimiento de un emprendimiento mendocino que apuesta a conquistar nuevos territorios.

Emiliano es licenciado en Administración y uno de los cinco socios de Garra, una hamburguesería nacida en Mendoza que en menos de un año abrió tres sucursales. La última será inaugurada justamente este viernes, mientras él ya esté siguiendo a la Selección en suelo norteamericano.

Dentro de la empresa se encarga del marketing, la comunicación y las redes sociales. Y desde el comienzo apostaron a construir una identidad basada en una palabra que para él tiene un significado enorme: garra.

Emiliano Molina San Martin

"Admiro profundamente a San Martín por su poder de administrar. Es una inspiración", dice Emiliano.

"No es solamente una hamburguesería. Trabajamos mucho el concepto de actitud. Hablamos de esfuerzo, de perseverancia, de animarse a hacer cosas", explica.

En ese camino apareció una figura histórica que terminó convirtiéndose en una especie de inspiración permanente: San Martín.

Todo comenzó cuando decidieron incorporar personajes históricos en algunas acciones promocionales. En las aperturas de sus locales aparecieron actores caracterizados como próceres y uno de los más exitosos fue una especie de "Super San Martín".

La respuesta del público fue inmediata.

Los chicos se acercaban fascinados.

Emiliano molina san martin dos

"Con mis socios tenemos una hamburguesería donde trabajamos mucho el concepto de actitud. Hablamos de esfuerzo, de perseverancia, de animarse a hacer cosas", explica. Y en ese punto el ejemplo es San Martín. Aquí, interprendando al prócer y mostrando una foto de su infancia.

Los padres les explicaban quién era aquel personaje.

Y la conversación trascendía por completo la hamburguesería.

"Nos dimos cuenta de que despertaba muchísimo interés. Los chicos preguntaban quién era y los padres aprovechaban para contarles la historia".

A partir de ahí comenzó una búsqueda personal.

La pasión por el Libertador y también por el fútbol

Emiliano empezó a leer biografías, escuchar podcasts y sumergirse en la vida del Libertador.

Y cuanto más conocía, más admiración sentía.

"Me pasó algo muy loco. Mientras más leía sobre San Martín, más me gustaba. Es imposible que no te guste cuando conocés realmente su historia", señala.

Lo que encontró fue mucho más que un militar, sino a un estratega, un líder, un administrador.

A una persona que supo rodearse de equipos y construir proyectos enormes en condiciones adversas.

"Yo soy licenciado en Administración y siento que él era un administrador impresionante. Administraba recursos, personas, estrategias, campañas militares. Mientras más aprendés de él, más cosas encontrás para admirar", señala.

emiliano molina y padres

Junto a sus padres, que criaron un joven independiente y emprendedor.

Incluso destaca aspectos poco conocidos de su historia.

"Uno piensa solamente en el Cruce de los Andes, pero cuando empezás a estudiar ves otras facetas. Era un adelantado para su época en muchos aspectos", dice.

Por eso decidió que su próximo Mundial tendría un sello diferente.

Cuando llegue a los estadios de Estados Unidos aparecerá vestido como el General San Martín.

La capa de San Martín llevará el nombre de su emprendimiento

La capa llevará una frase que resume la filosofía que intenta transmitir desde su emprendimiento.

"El prócer más garra de la historia".

La idea, claro, también servirá para dar visibilidad a la marca mendocina.

Pero para Emiliano tiene un significado más profundo.

Es una manera de unir dos pasiones: la historia argentina y el fútbol.

Lo cierto es que lo suyo ya se convirtió en una costumbre.

Rusia fue la primera experiencia.

emiliano molina garra (1)

La capa lista para viajar a Estados Unidos. Garra es el nombre de la hamburguesería y también lo que le sobró a San Martín, según Emiliano.

Viajó junto a su padre y descubrió lo que significa seguir a Argentina en una Copa del Mundo.

Pero Qatar terminó siendo otra cosa que él define como una locura, una experiencia que todavía le cuesta explicar.

"Fui solo y vi todos los partidos", exclama.

Lo más increíble es que llegó a la final sin entrada.

Como miles de argentinos, pasó días enteros buscando posibilidades, intercambiando contactos, explorando alternativas y confiando en que de alguna manera iba a lograr entrar.

Y lo consiguió.

Terminó viendo en vivo el partido más importante de la historia reciente del fútbol argentino.

Estuvo allí cuando Messi levantó la Copa del Mundo.

Un joven que luchó para mirar en vivo y en directo la Copa del Mundo de Qatar y lo consiguió

Estuvo allí cuando millones de personas lloraban frente a una pantalla.

Estuvo allí cuando Argentina volvió a tocar el cielo.

Ahora quiere repetir la experiencia.

Viajará con un amigo y llegará para el segundo partido de la Selección.

emiliano molina

Emiliano Molina, licenciado en Administración, como miles de argentinos, pasó días enteros buscando posibilidades, intercambiando contactos, explorando alternativas y confiando en que de alguna manera iba a lograr entrar. Y así disfrutó Qatar.

Otra vez sin entradas aseguradas.

Otra vez confiando en que las cosas se acomodarán sobre la marcha.

"Voy tranquilo. Ya veremos qué pasa", se anticipa.

El itinerario inicial incluye Dallas para los partidos de la fase de grupos y luego Miami.

Después, como ocurre con casi todos los viajeros mundialistas, el destino dependerá del recorrido de la Selección.

Y también de la aventura.

"Iremos donde nos lleve el Mundial", dijo Emiliano

"Después iremos viendo adónde nos lleva el Mundial", advierte.

Pero antes de subir al avión hay una escena que no quiere perderse.

Esta noche verá a la Selección junto a su familia.

Algo que no sucede desde hace más de una década.

Y eso tiene un valor enorme.

"Posiblemente sea el único partido que vea con ellos en todo el Mundial. Desde 2014 que no comparto un Mundial con mi familia porque siempre me toca estar viajando".

Por eso quiere disfrutarlo, vivirlo con calma y abrazar a los suyos.

Después llegará el momento de partir, de perseguir una vez más el sueño mundialista.

Y cuando las cámaras de televisión enfoquen las tribunas en Estados Unidos, quizás aparezca entre miles de argentinos un joven mendocino vestido como San Martín.

Será la forma que encontró Emiliano Molina de contar quién es: un emprendedor que abrió tres locales en menos de un año. Un fanático que ya estuvo en Rusia y Qatar. Un lector apasionado de la historia argentina y un hincha que cree que la garra no es solamente una palabra.

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