Muchos creen que las carreras espaciales son un mito inalcanzable reservado para el cine o países del primer mundo, pero Mariano Vergne, un estudiante de 23 años de San Rafael, Mendoza, está rompiendo esa barrera desde la universidad pública.
Es mendocino, construye cohetes y con 23 años juega en las grandes ligas de la ciencia
Mariano tiene 23 años y es estudiante del último año de Ingeniería Aeroespacial. Hoy lidera diferentes proyectos y forma parte del top 10 de Airbus
Mariano está en su último año de ingeniería aeroespacial en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP); diseña cohetes experimentales, desarrolla sistemas de seguridad aeroportuaria premiados por Airbus, lidera un emprendimiento tecnológico para medir y controlar la crisis hídrica y, como si fuera poco, se prepara para viajar a China gracias a una beca de estudios que le permitirá practicar y perfeccionar el idioma.
Su labor es fundamental porque demuestra que el talento local puede competir al más alto nivel internacional, inspirando a nuevas generaciones de Mendoza a perseguir sueños que parecen estar fuera de la atmósfera.
De San Rafael a la UNLP: de dónde nace esta pasión y cómo fue llegar a La Plata con 18 años
Mariano Vergne tiene 23 años, es de San Rafael, Mendoza, y está cursando su último año de Ingeniería Aeroespacial en la Universidad Nacional de La Plata.
Partir de casa con 18 años para comenzar una nueva vida de estudiante no es fácil. ¿De dónde nació esta vocación y cómo fue el proceso de adaptación? Mariano llegó al último año de secundaria sin saber qué hacer con su vida, como casi todo joven.
"Yo sabía que quería seguir profesionalizándome por el lado técnico por el historial que me dio la secundaria a la que fui, la ENET Ejército de los Andes en San Rafael. Ahí fue cuando dije que quería una ingeniería, pero no sabía cuál de todas. Empecé a averiguar en San Rafael y en Mendoza, y ninguna me convencía", explica.
"Fue en plena pandemia, entre 2020 y 2021, cuando empecé a seguir las transmisiones de SpaceX. Veía cómo Elon Musk diseñaba y experimentaba con cohetes enormes, como el Starship. En esas transmisiones mostraban a un equipo multidisciplinario festejando tanto los éxitos como las explosiones, porque era una fase experimental. Esa cultura me gustó y despertó mi niño interior, que quería ir al espacio y ser astronauta", comenta Mariano.
El actual estudiante de Ingeniería Aeroespacial se topó con esta carrera investigando. Esta ingeniería implica lo aeronáutico (vehículos por debajo de la atmósfera) y la astronáutica (por arriba de la atmósfera). Dejar San Rafael, la familia y las amistades no fue sencillo.
"Sabía que si quería hacer la carrera, tenía que dejar eso de lado. Al principio fue difícil porque tenía 18 años y fue un salto grande por tratar de cumplir un sueño. Existe ese miedo, pero lo que te da combustible es ese sueño y querer cumplirlo con satisfacción. Me vine sin conocer a nadie; nunca había venido a La Plata. Fue llegar el primer día y conocer un mundo nuevo: crear una vida de cero, crear amigos, conocidos y vecinos", manifestó a Diario Uno.
Además, comentó que la carrera es muy amplia e incluye prácticas de armado de cohetes, lanzadores, comportamientos de fluidos, diseño de náutica, trabajos de diseño de auto (muchos estudiantes se van a la Fórmula 1 a trabajar). También se trabaja en el diseño de aviones, drones, helicópteros, satélites y maniobras orbitales para colocar dichos satélites.
Proyectos actuales: del top 10 en Airbus, al diseño de cohetes y ganar una beca en China
Mariano formó parte, como estudiante de la carrera, de un equipo multidisciplinario que compitió en el certamen internacional "Fly Your Ideas" de Airbus, una empresa que diseña y vende aviones civiles.
Con su proyecto, lograron pasar a la segunda de tres rondas y sobresalir entre los 400 equipos de todo el mundo que participaron.
"En la materia de Diseño de Aeropuertos, el profesor nos comentó sobre la competencia. Armamos un equipo multidisciplinario en una semana con estudiantes de Ingeniería Aeroespacial, Telecomunicaciones (UNLP), Informática (UADE) y Electrónica (UTN). Se inscribieron casi 400 grupos a nivel mundial. Pasamos a la ronda 2, quedando entre los 66 equipos seleccionados, siendo los únicos latinoamericanos en esa instancia. Fue una responsabilidad y un orgullo competir contra universidades de todo el mundo", dijo a Diario UNO.
La idea del estudiante mendocino y su equipo consistió en diseñar una capa de seguridad para entornos aeroportuarios. Realizaron trabajo de campo, entrevistas y observaciones en Ezeiza y Aeroparque.
"Mientras que los aviones están muy automatizados, las operaciones en tierra se han quedado un poco olvidadas y allí ocurren muchos accidentes. "Propusimos dispositivos para que operarios y vehículos tengan monitoreo automático en tiempo real, integrando todo en una plataforma para evitar zonas prohibidas y optimizar el mantenimiento", explicó.
A la tercera y última instancia solo pasaban 3 equipos de 66 y, aunque Mariano y su grupo no lo lograron, se posicionaron en el top 10 y recibieron una mención y reconocimiento especiales de la empresa.
Actualmente, Mariano continúa su trayectoria como estudiante a la vez que emprende y realiza otras actividades. Participa activamente en un grupo de cohetería experimental dentro de la universidad, fundó un emprendimiento de medidores de agua en tiempo real y, tras estudiar más de un año de chino, ganó una beca para perfeccionar el idioma en China.
"En el grupo de cohetería experimental me inscribí hace un año y medio y quedé seleccionado en un grupo de 13 estudiantes. Diseñamos, analizamos y fabricamos cohetes de mediano porte (1 a 2 metros) para aplicar conceptos de la carrera y aprender nuevos", aseveró.
Además, Mariano fundó su emprendimiento Eco Water, en el que busca promover el uso efectivo del agua mediante tecnología.
"Fabricamos medidores de agua inteligentes que reemplazan a los mecánicos que se usan en Mendoza. El medidor releva datos en tiempo real a una plataforma para ver consumo, caudal, temperatura y programar alertas por fugas o controlar la válvula. Lo pensamos como una solución para la crisis hídrica de Mendoza", comentó Mariano.
Finalmente, el estudiante oriundo de San Rafael se prepara para viajar a China el próximo mes gracias a una beca que obtuvo al rendir un examen internacional. Este viaje forma parte de su desarrollo como estudiante y futuro profesional.
"Es un viaje de dos semanas y media a la Universidad de Jiangsu en Zhenjiang. La beca cubre alojamiento, comidas y actividades internas, pero no el pasaje desde Argentina, que cuesta unos 2500 dólares. Por eso empezamos una campaña de recaudación para que las personas nos ayuden con aportes para cumplir este sueño y representar a los estudiantes argentinos y mendocinos", contó a Diario UNO.
Ser estudiante de ingeniería aeroespacial: rompiendo barreras mentales
Mariano destacó la idea de que, sin importar qué tan chica sea la ciudad, provincia o departamento donde se nace, es posible acceder a estas oportunidades y universidades. El espacio no es tan lejano como parece.
"Siempre está esa barrera, no tanto física, de pensar que para llegar a este mundo aeroespacial hay que tener un conocido o haber salido de una ciudad del primer mundo. Para mí es más una barrera mental de cada uno y de la sociedad en general. A mí me gusta romper eso y decir que no está tan lejano el mundo aeroespacial. Me tocó ir rompiendo ese mito durante la carrera y ver que uno puede acceder con relativa facilidad, capacitándose, a becas que ofrece la facultad y a proyectos de satélites o cohetes", mencionó.








