Enterraron miles de árboles de Navidad para proteger la costa del océano y recuperar las dunas

Más de 20.000 árboles de Navidad descartados fueron enterrados cerca del océano para reconstruir dunas y proteger la costa de la erosión del mar.

Cada enero, cuando los árboles de Navidad empiezan a desaparecer de las casas, en una playa del noroeste de Inglaterra comienza una segunda vida para miles de ellos. En lugar de terminar triturados o convertidos en residuos, los abetos son trasladados hasta la arena, donde voluntarios los entierran parcialmente para ayudar a contener la erosión costera.

Una playa de Inglaterra usa árboles de Navidad desechados para protegerse de la fuerza del océano

La iniciativa se desarrolla en la costa de Fylde, cerca de St Annes, en Lancashire. Allí, las dunas cumplen una función que va mucho más allá del paisaje y que esencial para la naturaleza. Estas forman una barrera natural que reduce la fuerza de las olas del mar durante las tormentas y ayuda a proteger los terrenos situados detrás.

El problema es que esa defensa del océano lleva décadas retrocediendo. Según el Lancashire Wildlife Trust, más del 80% de las dunas de la región se han perdido en los últimos 150 años, en buena medida por la expansión urbana sobre la costa. La solución consiste en aprovechar las ramas de los árboles como pequeñas trampas de arena. Los equipos abren zanjas en la playa, colocan los abetos y cubren parte de sus troncos con arena.

Cómo los abetos ayudan a recuperar las dunas

Cuando sopla el viento, las ramas retienen los granos que se desplazan por la superficie. Poco a poco, la acumulación forma nuevos montículos que pueden convertirse en dunas.

En 2025, los organizadores recibieron más de 2.000 árboles donados por vecinos. El sistema de dunas ganó unos 90 metros de anchura en algunos sectores, según la organización responsable del proyecto. En total, la iniciativa contabiliza alrededor de 20.000 árboles reutilizados.

La intervención también requiere trabajo posterior. A medida que se acumula arena, se plantan hierbas cuyas raíces ayudan a mantenerla en su sitio. Las dunas resultantes proporcionan además hábitat para distintas especies, entre ellas el lagarto de arena, un reptil poco frecuente en Reino Unido.

No se trata de una muralla capaz de detener definitivamente al océano. Las tormentas pueden desplazar arena y dañar las dunas, por lo que el mantenimiento debe repetirse cada año.

En pocas palabras

  • Árboles de Navidad: Más de 20.000 árboles desechados se usan para reconstruir dunas costeras.
  • Protección costera: Los árboles ayudan a contener la erosión del mar y a recuperar las dunas.
  • Iniciativa: El proyecto en Lancashire busca proteger viviendas y ecosistemas de la fuerza del océano.
Resumen generado por Thinkindot AI

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