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Argentina trajo un árbol de Estados Unidos para el campo y hoy no logra frenar el avance de la especie

Este invasivo árbol de Estados Unidos, antes apreciado en Argentina, ahora desplaza especies nativas en pastizales y arroyos.

Durante décadas, el árbol de la acacia negra fue una aliada de los propietarios rurales de Argentina. Esta especie se plantaba para delimitar terrenos, formar cercos vivos y aprovechar su madera.

Sin embargo, aquel árbol importado de Norteamérica terminó convirtiéndose en un problema ambiental y productivo. Hoy esta especie invade pastizales, bosques nativos y márgenes de arroyos en distintas regiones del país.

El árbol de Estados Unidos que se propagó por Argentina y amenaza sus campos

El nombre científico de este árbol es Gleditsia triacanthos y es originaria del centro y este de Estados Unidos. Fue introducida en Argentina durante el siglo XIX, entre otros usos, como planta ornamental y para formar cercos. Lo que no se calculó entonces fue su capacidad para reproducirse y extenderse mucho más allá de los lugares donde había sido plantada.

Una de las claves de la expansión de esta especie está en sus frutos. La acacia negra produce vainas alargadas con una pulpa dulce que atrae al ganado. Los animales comen esos frutos y pueden transportar las semillas a otros lugares, donde germinan y originan nuevos ejemplares.

La dispersión también se produce a través de cursos de agua y por la capacidad de la planta para rebrotar desde las raíces. Además, sus semillas pueden germinar con facilidad y el árbol tolera condiciones ambientales variadas, incluidas sequías e inundaciones. Así, una especie plantada originalmente para delimitar una propiedad puede terminar colonizando terrenos alejados de su punto de origen.

Un árbol que cambia el paisaje

La acacia negra puede alcanzar los 20 metros de altura y desarrollar espinas robustas que dificultan el tránsito entre sus ejemplares. Cuando crece de forma densa, forma montes difíciles de atravesar y reduce el espacio disponible para otras plantas.

Su expansión afecta especialmente a los pastizales pampeanos, al Espinal y a determinados bosques montanos de Argentina. Los estudios científicos describen el desplazamiento de especies vegetales nativas y cambios en la estructura de la vegetación. También se han documentado alteraciones en los arroyos invadidos.

El problema alcanza también a la producción rural. En campos ganaderos de la cuenca del Salado, técnicos del INTA han registrado un avance sostenido de la especie, que puede ocupar superficies productivas y dificultar el manejo de los establecimientos.

¿Se puede detener su avance?

Eliminarla no es tan sencillo como cortar el tronco. Si las raíces permanecen activas, pueden aparecer nuevos brotes; además, las semillas que quedan en el terreno pueden originar futuras plantas. Por eso, los especialistas señalan la importancia de detectar los focos de invasión temprano, controlar los rebrotes y evitar que el ganado contribuya a dispersar nuevas semillas.

En pocas palabras

  • Acacia negra: De aliada a problema ambiental en Argentina, invadiendo pastizales y arroyos.
  • Propagación: Especie introducida de EE.UU. se expande por frutos, semillas y rebrotación de raíces.
  • Impacto: Amenaza la flora nativa, altera paisajes y dificulta la producción agropecuaria en diversas regiones.
Resumen generado por Thinkindot AI

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