Cuando Susan Downes compró una antigua propiedad rural cerca de York, en Australia Occidental, buscaba una casa en el campo donde disfrutar de una vida tranquila. No imaginaba que aquella decisión acabaría convirtiéndose en un proyecto de restauración de un bosque que ocuparía buena parte de sus años de jubilación.
Viuda y con sus hijos ya adultos, Downes encontró una antigua vivienda rodeada de 200 hectáreas de terreno. La propiedad incluía Mount Mackie, una colina de 295 metros de altura donde todavía sobrevivían árboles autóctonos a pesar de aproximadamente 150 años de pastoreo. Gran parte de la vegetación que crecía bajo aquellos árboles había desaparecido.
Logró recuperar 120 hectáreas de bosque con la plantación de 45.000 plantas
A sus 76 años, la antigua médica de familia, que también se había formado en botánica, ha conseguido recuperar alrededor de 120 hectáreas de esa finca. El trabajo ha incluido la plantación de unas 45.000 plantas autóctonas y la recuperación natural de otras 45 especies vegetales a partir de semillas que permanecían dormidas en el suelo del bosque.
Downes empezó con una subvención local destinada a controlar zorros y gatos asilvestrados, animales que pueden afectar a la fauna nativa. Posteriormente, obtuvo otra ayuda que permitió disponer de 24.000 árboles para plantar durante tres años.
La restauración del bosque fue creciendo con el tiempo y dejó de ser un esfuerzo individual. El grupo Friends of Mt Mackie colabora en las tareas, con un núcleo habitual de unas ocho personas y más de 80 voluntarios que participan en jornadas organizadas de plantación y recogida de semillas.
Proteger el bosque para el futuro
Las labores continúan e incluyen plantar, retirar malas hierbas y mantener las trampas para controlar animales introducidos. Algunos de los árboles que plantó ya la superan en altura y pueden verse desde una distancia de dos o tres kilómetros.
La iniciativa no termina con la recuperación de la vegetación. Downes está trabajando para someter las 120 hectáreas restauradas a un acuerdo legal de conservación que impida que vuelvan a ser desbrozadas, incluso si la propiedad cambia de dueño.
También busca una fórmula que garantice la continuidad del proyecto cuando ella ya no pueda hacerse cargo. Su intención es que las generaciones futuras puedan conservar el bosque y que la comunidad siga disfrutando de ese entorno natural.
En pocas palabras
- Restauración forestal: Una mujer de 76 años ha plantado 45.000 árboles para recuperar un bosque degradado por 150 años.
- Iniciativa comunitaria: El proyecto involucra a voluntarios y un grupo llamado Friends of Mt Mackie en la plantación y cuidado del bosque.
- Legado a futuro: Se busca asegurar la conservación a largo plazo del bosque mediante acuerdos legales y planificación para su continuidad.


