Durante décadas, se creyó que era un mito. La historia contaba que Atari, una empresa de Estados Unidos, había cargado camiones con miles de videojuegos que no logró vender y los había enterrado en pleno desierto, específicamente en el vertedero de Alamogordo, Nuevo México, en 1983, mientras la compañía atravesaba una profunda crisis.
Enterraron 700.000 cartuchos de videojuegos en el desierto como basura: 30 años después valen millones
El descubrimiento de miles de cartuchos de videojuegos enterrados en el desierto de Nuevo México, que se creían perdidos, reveló un capítulo olvidado de la historia de Atari
Pero detrás de aquella leyenda, que años más tardes fue confirmada, había un problema comercial concreto. Atari acumulaba millones de cartuchos de videojuegos sin vender. Mantenerlos almacenados era costoso, liquidarlos podía perjudicar aún más el valor de la marca y destruirlos como basura implicaba un gasto adicional.
Enterreraon miles de copias de un videojuego en el desierto: 30 años después, el hallazgo acabó en un museo
En este sentido, enterrar los cartuchos en el desierto y cubrirlos con hormigón se convirtió en una de las alternativas más rápidas y económicas para deshacerse del inventario y contabilizarlo como una pérdida. El caso de E.T. the Extra-Terrestrial fue especialmente emblemático. Atari había pagado una suma millonaria por los derechos de la película de Steven Spielberg y necesitaba tener el videojuego listo para la campaña navideña de 1982. El programador Howard Scott Warshaw tuvo apenas cinco semanas para diseñarlo, un plazo extraordinariamente corto para desarrollar un título de esa magnitud.
El resultado fue un videojuego que recibió duras críticas por sus problemas de jugabilidad y sus numerosos errores. Atari había fabricado más de cuatro millones de cartuchos, confiando en que el éxito de la película impulsaría las ventas. Sin embargo, una gran cantidad de copias fueron devueltas por las tiendas y los consumidores, dejando a la compañía con enormes excedentes que consideraba como basura.
De basura enterrada en el desierto a valer miles de dólares
El supuesto entierro en el desierto permaneció durante años envuelto en dudas. Finalmente, en abril de 2014, un equipo de documentalistas financiado por Xbox Entertainment Studios obtuvo los permisos necesarios para realizar una excavación arqueológica en el vertedero de Alamogordo.
Ante la mirada de cientos de fanáticos y medios de comunicación, las excavadoras comenzaron a remover la tierra y encontraron miles de cartuchos aplastados, pero todavía reconocibles. Entre ellos había copias de E.T. the Extra-Terrestrial, Pac-Man, Centipede y Space Invaders.
El hallazgo convirtió una historia que durante décadas había parecido una leyenda urbana en una de las excavaciones más famosas de la industria del entretenimiento. Una parte de los cartuchos recuperados fue posteriormente subastada en eBay y recaudó más de 100.000 dólares, destinados a causas benéficas y museos locales. Otros ejemplares fueron conservados como piezas históricas en museos y colecciones dedicadas a la historia de los videojuegos.
En pocas palabras
- Enterraron videojuegos: En 1983, Atari enterró 700.000 cartuchos sin vender en el desierto de Nuevo México.
- Videojuego E.T.: El título, basado en la película de Spielberg, fue un fracaso comercial y generó un gran remanente de copias.
- Hallazgo y valor: La excavación en 2014 confirmó la historia y los cartuchos recuperados recaudaron miles de dólares en subastas.






