Una original técnica humanitaria, de comprobado efecto en los pacientes más pequeños, es aplicada en el Hospital Pediátrico Alexander Fleming de Mendoza, donde son atendidos los afiliados de la obra social de empleados públicos OSEP.
Loable iniciativa de las enfermeras del Fleming para los niños que van al quirófano
Los niños, sobre todo quienes atraviesan un cáncer con internaciones prolongadas, a partir de ahora se trasladan de su habitación al quirófano en un vehículo infantil a control remoto.
Con esta acción lúdica para ingresar a intervenciones médicas, los pequeños pacientes –específicamente, los menores de 8 años- disminuyen sus cargas emocionales de estrés, miedos e incertidumbres en esos difíciles momentos que les toca atravesar.
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Esta inédita estrategia médica para la provincia surgió de parte de un grupo de enfermeras del Fleming que tratan a diario con los chicos.
Investigando casos aplicados en otros países como España, que da positivos resultados en tratamientos de larga duración como los oncológicos, el equipo de Enfermería del segundo piso del nosocomio de OSEP se propuso conseguir el autito infantil eléctrico.
Y el sueño se hizo realidad gracias al Club de Leones de Maipú, institución que donó un jeep blanco 4x4 a batería, con capacidad para 37 kilogramos, que se maneja a control remoto.
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Un sueño de larga data hecho realidad
El proyecto nace de las enfermeras que atienden pacientes oncológicos en el segundo piso del hospital Fleming.
“Ellas generan un vínculo casi maternal con esos pacientes porque las internaciones generalmente son largas y durante ese período los chicos pasan por una montaña rusa de sentimientos”, cuenta Ana Ramírez, supervisora del servicio y quien se puso al frente de la misión para conseguir el vehículo.
La licenciada se refiere a los miedos, las ansiedades, la incertidumbre, el dolor que deben enfrentar los pequeños pacientes en esa batalla que dan contra la enfermedad, a través de tratamientos invasivos.
Entonces, las enfermeras observaron la necesidad de convertir el momento del traslado desde la sala al quirófano en un juego.
“A esos pacientes se los traslada en reiteradas oportunidades al quirófano para tomar muestras a través de una punción lumbar, así se hace el control y seguimiento del tratamiento”, explica sobre el procedimiento casi cotidiano a los que se someten los niños.
Así fue como empezaron a investigar y vieron "en España que este tipo de técnicas disminuye el estrés del paciente, sobre todo los menores de 8 años, ayudando a su estado emocional”, destaca Ana Ramírez.
Este sueño de contar con un auto a control remoto para los pacientes pediátricos inició antes de la pandemia.
“Intentamos juntar los recursos entre el equipo y no lo alcanzamos, después vino la pandemia, hasta que un día le transmito esta inquietud al doctor (Mauricio) Recabarren, nuestro director, quien inmediatamente nos ayuda para cumplir este anhelo”, relata Ramírez.
El equipo de Enfermería acompaña día a día a pacientes sobre todo con leucemia, explica el director del Fleming, el mencionado doctor Recabarren. “Los chicos afrontan tratamientos muy prolongados, con internaciones muy frecuentes, con complicaciones propias de los tratamientos que se les realizan, que les bajan las defensas, adquieren infecciones por efectos de la quimioterapia”, describe el médico, quien no dudó en sumarse a la misión de conseguir un vehículo infantil para incorporar “cada vez más estrategias humanizadas que tanto ayudan a la evolución del paciente”.
“En otros hospitales pediátricos de Argentina y el mundo se utiliza esta metodología porque para el niño no es lo mismo trasladarse de su habitación al quirófano en una silla de ruedas o en una camilla que hacerlo manejando un autito a batería”, confirma Recabarren y sostiene: “Esa entrada al quirófano lo predispone de otra manera, es un trato más humanizado y alivia en cierta manera el miedo, el estrés, el sufrimiento que pueda tener el niño en ese camino al quirófano que los hace también separarse de sus padres”.
Así fue como el director del Fleming de Mendoza se propuso conseguir ese vehículo a batería antes de que terminara el año. Y lo logró. La entrega se efectuó recientemente en las instalaciones del nosocomio, ubicado en Colón al 485 de Ciudad, y ante la presencia de todo el personal, de pacientes y familiares, autoridades del Club de Leones de Maipú y del director general de OSEP, el doctor Carlos Funes.
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Por su parte, Pablo Del Ponte, papá de un paciente pediátrico y a su vez camillero del hospital, disfrutó que justo su hijo estrenara el jeep, y sobre la experiencia manifiesta: “Ese día estaba internado por una cirugía y le tocó ser el primero en usarlo; fue un juego para él, para nada traumático, cuando quiso acordar ya estaba adentro del quirófano, no sintió esa sensación de abandono”.
Destaca a su vez las charlas de psicoprofilaxis que ofrecen en este marco los médicos residentes para explicar al niño y a su familia el procedimiento que harán en la sala de operaciones, por qué utilizan barbijos, cofias y todos los elementos de protección médica, así como el paso a paso de cada intervención explicado de un modo natural para despejar dudas y temores.
A Ana Ramírez se le quiebra la voz de emoción al agradecer “infinitamente” al Club de Leones de Maipú por su donación del jeep, ya que ella sabe de la importancia de este gesto solidario para los niños del hospital.
“Ese minutito de juego modifica su estado de ánimo y ayuda al tratamiento”, afirma la enfermera sobre la iniciativa que actualmente “está en plena prueba con nuestros pacientes pediátricos para ver cómo nos va con el proyecto”.
Por este hospital pediátrico pasan, en promedio, 41 niños y niñas con diagnóstico oncológico; actualmente se encuentran unos 5 en tratamiento.
Cómo se dio la donación
El doctor Recabarren narra que “fuimos haciendo contactos con diferentes personas e instituciones y de pronto el Club de Leones de Maipú tomó la iniciativa con muchas ganas y de muy buena manera”.
Es que el Club de Leones de Maipú, entre sus misiones, tiene la de ayudar a familiares de niños con cáncer.
Los Clubes de Leones son una organización mundial de servicio con más de 46 mil clubes y 1,5 millones de miembros activos distribuidos en 206 países. La organización tiene por objetivo satisfacer las necesidades de la comunidad, tanto a nivel local como global, conservando una vocación de servicio humanitario.
En Buenos Aires se adquirió el jeep 4x4 que –luego de armarlo y dejarlo en perfectas condiciones de uso- el Club de Leones de Maipú donó directamente al hospital. El vehículo tiene capacidad para un niño de hasta unos 30 kilos. “Los niños más grandecitos, de 10 u 11 años, ya entienden el procedimiento y por qué deben ingresar al quirófano; en cambio, los más pequeños no, así que ellos son los que más se van a beneficiar con este vehículo”, aportó el doctor Recabarren.
En caso de permanecer en su cargo para la próxima gestión gubernamental, la intención del director del Fleming es continuar con este tipo de iniciativas para humanizar todos los aspectos del paso de un niño y su familia por el hospital pediátrico.
“Desde el trato, cómo se recibe al paciente y su familia, los pasillos, las habitaciones, el quirófano, tratamos de adecuar el hospital a los niños”, describe Recabarren y ejemplifica: “En terapia hemos colocado imágenes de animalitos y flores en el techo ya que los niños pasan mucho tiempo allí acostados; son pequeños detalles que para el niño y su familia representan un ambiente más humano, más amigable. Está demostrado que este tipo de acciones disminuyen el sufrimiento que tienen que atravesar”.
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Por su parte, el presidente del Club de Leones de Maipú, Enrique Trejo, comenta que toda la comisión directiva de su institución no dudó un instante en tratar de complacer el pedido "de estas valerosas enfermeras” que le hicieron llegar a través del director del hospital.
Trejo confirma que “en un proveedor de Buenos Aires dimos con un jeep 4x4 eléctrico que tiene una capacidad de carga de hasta 37 kilos y creímos que iba a ser lo que estaban buscando para poder trasladarse los niños y las niñas que se encuentran en el servicio de Oncología”.
Así que no dudaron en concretar la compra, “pudimos adquirirlo y de esta manera hacérselo llegar al hospital”, concluye, quien destaca que “el día de la entrega fue un momento maravilloso por el cariño, el afecto y la emoción que sentimos a través de las enfermeras, de los directivos del hospital y del director general de OSEP, el doctor Funes”.
El presidente del club se muestra “muy contento de que nos hayan elegido a los leones, nuestra entidad siempre está al servicio del prójimo, siempre tratando de colaborar y de hacer obras o acciones como esta, sin ningún tipo de interés más que el solidario; porque estamos atentos a las necesidades de nuestra comunidad”.







