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En una heladería de Rivadavia elaboraron una carta especial para chicos con TEA

Los dueños de la heladería, asesorados por padres y profesionales, hicieron una carta con dibujos y referencias visuales para que los chicos con TEA elijan por si mismos

Todas las personas tenemos distintas características, algunas pueden presentar dificultades para comunicarse, consideradas como Trastornos del Espectro Autista (TEA). Sin embargo, pueden relacionarse a través de lenguajes alternativos. Uno de esos lenguajes los representan los pictogramas, tipos de gráficos simples que transmiten una información directa y sirven para comunicarse en forma universal.

En la heladería "Yayito", de Rivadavia, los administradores tomaron una iniciativa digna de imitar: armaron un menú o carta, hecha en base a estos pictogramas, con el único objetivo que las personas con TEA pudieran elegir su gusto de helado preferido. Es un avance concreto en materia de integración y así lo cuenta Rodrigo Guidolín, el encargado de la sucursal más nueva de la tradicional cadena de heladerías de Rivadavia.

Muchas formas de comunicarse

Rodrigo relató por qué le pareció necesario implementar esta herramienta.

Pictograma Autismo.jpg

"Tengo una pareja de amigos, Susana y Maxi, que tienen un hijo con TEA. Ellos me realizaron la propuesta y a mi me pareció excelente y no solo para facilitar la comunicación de chicos con trastornos del espectro autista. Acá hay muchos vecinos de distritos alejados a la ciudad que no saben leer. Parece mentira en ésta época, pero es real. A ellos también va destinada esta herramienta".

Destacó. por otra parte, que también se aprovecharán para gente con disminución visual.

En este sentido, Susana, mamá de Máximo -su hijo de cinco años diagnosticado con TEA- quien tuvo la iniciativa para implementar la carta con pictogramas en la heladería, explicó por qué piensa que es importante.

"Nosotros buscamos que a medida que pase el tiempo, nuestro hijo sea autónomo. Por ejemplo en esta acción cotidiana de ir a tomar un helado. Que el pueda elegir lo que quiere".

Ella trabaja la autonomía con su hijo desde que el niño era muy pequeño.

"Nosotros vivimos en Rivadavia y en cuanto supimos el diagnóstico de Máximo -tenía poco más de dos años- comenzamos a viajar a hacer diferentes terapias a Mendoza, lo hacíamos 4 veces por semana. Fueron momentos duros, pero mi hijo ahora está en un colegio común, con integración y ha adelantado muchísimo"

A Máximo le gusta cocinar, sí puede comunicarse con su mamá, su papá y su hermanita de ocho años, nombra alimentos, y reacciona muy bien a la música y al contacto con otros niños.

Esta iniciativa de los pictogramas es importante porque es una herramienta más de integración y de acceso a las actividades cotidianas de los chicos y chicas con TEA.

Susana destacó, además, el interés de los dueños de la tradicional heladería del este, quienes no dudaron en escucharla, tanto a ella como a las asesoras neurolingüistas que aportaron en este proyecto.

Mejorar detalles

Rodrigo explicó que si bien están muy felices con brindar esta herramienta de los pictogramas, piensan que se podría mejorar.

"El dos de abril (día de la visibilización del autismo) vinieron chicos al local y nos dimos cuenta que habíamos hecho los pictogramas demasiado coloridos. Entonces pensamos en rediseñar las cartas para mayor comodidad de ellos".

El administrador subrayó que no tiene problemas en reformular la carta, y que en un futuro próximo hará plotear una pared de su local con los mismos pictogramas que están impresos en el menú.

"Esto también es beneficioso para nosotros, porque disminuye el estrés de la comunicación entre los clientes y los empleados, se nos hace mucho más llevadero".

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