La investigación clínica en Mendoza está muy por debajo de su potencial. Aunque la provincia se ubica 4° a nivel nacional, no alcanza siquiera el 2% del total de estudios que se realizan en el país. Frente a este escenario, referentes del sector trabajan en la creación de una red de centros para aumentar la cantidad de ensayos y atraer inversiones.
En Mendoza se realiza el 2% de la investigación clínica que se produce en el país
La científica mendocina Myriam Laconi explicó que Mendoza es la 4° provincia en el país en cantidad de ensayos clínicos. Lo óptimo sería duplicar la cantidad
La iniciativa tiene como finalidad que clínicas y centros estatales participen para mejorar la capacidad instalada y ofrecer condiciones competitivas a la industria farmacéutica. Según explicó la científica Myriam Laconi, el objetivo es posicionar a Mendoza como un sitio confiable para desarrollar nuevas terapias.
Qué son los ensayos clínicos y por qué sería beneficioso aumentarlos
Los ensayos clínicos son investigaciones en las que se prueban nuevas moléculas que están siendo desarrolladas por la industria farmacéutica. Estas pasan por muchas etapas para demostrar su eficacia y seguridad, Solo unas pocas llegan a comercializarse.
En Mendoza ya se desarrollan estudios en neumonología, enfermedades cardiometabólicas, reumatología y cáncer. Sin embargo, no son muchos los centros especializados para hacer estas investigaciones.
Además del impacto sanitario, la investigación clínica representa una oportunidad económica. Los estudios son financiados por la industria, lo que implica ingresos para los centros, mejoras en infraestructura y empleo especializado.
En ese sentido, la especialista destacó que, en un contexto de crisis, este tipo de desarrollo es uno de los pocos que muestra resultados económicos positivos. Incluso presentó un proyecto al Gobierno provincial en el que plantea a la salud como parte de una nueva matriz productiva.
Desmitificar que los pacientes son "conejillos de indias"
Uno de los principales desafíos es cambiar la percepción social sobre los ensayos clínicos. “Lejos de ser un ‘conejillo de Indias’, el paciente accede a lo mejor disponible en ese momento”, señaló Laconi.
Quienes participan en estos estudios no tienen que pagar nada y reciben un seguimiento y cuidados constantes.
Además, en casos de enfermedades graves o poco frecuentes, pueden representar una oportunidad terapéutica clave.
Según explicó Laconi, los pacientes mendocinos cuentan con una ventaja: una ley de investigación clínica sancionada en 2024. La norma establece que, si se aprueba uno de los medicamento probados, la provincia debe garantizar su acceso a los pacientes que participaron en el estudio.
Por último, la posición en la que los científicos coinciden es que aunque la ley está vigente y se ha reducido la burocracia en los últimos años, aún falta mayor cantidad de centros y profundizar la formación de los profesionales.
Para resumir la posición de la científica, la provincia tiene todas las condiciones para ampliar la cantidad de ensayos clínicos, falta, eso sí, mayor voluntad política para hacerlo.
Una plataforma que busca conectar al paciente con la investigación
Georgina Sposetti es una médica argentina que reside en Mar del Plata y que fue diagnosticada con una enfermedad rara, similar a la esclerosis múltiple a los 40 años. En diálogo con radio Nihuil, Sposetti explicó que ese diagnóstico le generó una gran angustia, hasta que pudo ingresar en un protocolo de investigación.
En este protocolo, recibió un fármaco que literalmente, cambió su calidad de vida y su pronóstico de salud. Sin embargo, se dio cuenta que esto era muy complicado para la gente que no accede a la información sobre investigación. Entonces, decidió crear una plataforma denominada "Un ensayo para mi" que vincula a los pacientes que lo necesitan con ensayos que puedan servir para tratar sus enfermedades. Sposetti también escribió un libro sobre su experiencia.





