Durante más de tres décadas, el ingeniero francés Georges Mougin trabajó sobre una idea que parecía imposible. Se trataba de apturar un iceberg en aguas polares, remolcarlo miles de kilómetros y aprovechar su hielo para abastecer de agua dulce a regiones del desierto.
En 1970, un ingeniero quiso remolcar un iceberg hasta desierto para convertirlo en agua potable
A pesar de los avances tecnológicos, el ambicioso proyecto de Francia para transportar un iceberg hasta el desierto y generar agua dulce nunca llegó a ejecutarse

Mougin comenzó a desarrollar el proyecto en la década de 1970 junto con el explorador polar francés Paul-Émile Victor y el príncipe saudí Mohamed al-Faisal. Entre 1975 y 1981 estudiaron la posibilidad de transportar grandes bloques de hielo mediante remolcadores.
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La propuesta quedó archivada porque la tecnología disponible y la falta de información sobre las condiciones oceánicas hacían que el proyecto resultara demasiado difícil de ejecutar. Décadas después, la idea volvió a cobrar fuerza gracias a los avances en simulación informática. En 2009, Mougin comenzó a trabajar con ingenieros de la empresa francesa Dassault Systèmes, que utilizaron modelos tridimensionales para estudiar qué ocurriría si un iceberg de varios millones de toneladas fuera trasladado desde el Atlántico Norte hasta una región cercana a África.
Una de las simulaciones analizó un iceberg de aproximadamente 7 millones de toneladas, transportado desde las aguas próximas a Terranova hasta las islas Canarias. Los cálculos indicaron que el viaje podría realizarse en unos 140 días, utilizando un solo remolcador y aprovechando las corrientes oceánicas. Durante el trayecto, el iceberg perdería aproximadamente un tercio de su masa por el deshielo.
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Para reducir esa pérdida, el proyecto contemplaba rodear el bloque de hielo con una especie de falda aislante fabricada con material textil. Las simulaciones también tuvieron en cuenta la temperatura del océano, los vientos, las corrientes, el comportamiento del hielo y el consumo de combustible del remolcador. El objetivo era determinar si el iceberg podía llegar con suficiente masa para que el agua obtenida justificara el enorme esfuerzo logístico.
El plan, sin embargo, nunca llegó a ejecutarse. No hubo un iceberg remolcado hasta África ni una operación real para convertirlo en agua potable. Lo que existió fue un proyecto de ingeniería estudiado durante décadas y posteriormente sometido a simulaciones digitales. Dassault Systèmes presentó esos resultados como una demostración de que el transporte podía ser técnicamente estudiado.
En pocas palabras
- Ingeniero francés: Propuso remolcar un iceberg al desierto para obtener agua dulce.
- Proyecto de 1970: Buscaba capturar hielo polar y transportarlo miles de kilómetros.
- Reactivación digital: Simulaciones confirmaron viabilidad técnica décadas después, pero no se ejecutó.