Si hay una situación que puede desesperarte, es tener que escuchar la música de tu vecino a grandes decibeles. Lo cual puede generar no solo malestar interno, sino, también, enfrentamientos no deseados que pueden perdurar para siempre. Por eso es bueno adquirir estrategias para llegar a una solución a través del diálogo sin tener problemas de convivencia.
Para poder lidiar con estas situaciones proponemos dividir el abordaje en tres etapas de análisis: la primera corresponde a los momentos previos a dialogar con el vecino, la segunda en cómo hay que expresarse en cuanto a la actitud física y verbal, y la tercera se centra en qué hacer luego de hablar con él.
Antes de hablar con el vecino por la música alta
Antes que nada debes asegurarte que el volumen de la música sea un problema real, para eso se debe verificar que esté lo suficientemente alta como para molestarte y que no se trate de una reacción frente a otro problema que estés enfrentando y que no puedes solucionar. También debes tener en cuenta que no sea una preferencia personal, es decir, que la música este en un volumen molesto estandarizado.
También se debe tener en cuenta la elección del momento adecuado, por ejemplo, que el vecino no se encuentre en medio de una fiesta o de una reunión social. El consumo de alcohol, la euforia y ser anfitrión de un evento puede tener consecuencias graves, es por eso que la comunicación se debe realizar en un momento tranquilo y relajado.
¿Cómo abordar al vecino?
Ante todo, sé amable y respetuoso en todo momento, debes evitar ser confrontativo o agresivo, teniendo en cuenta que propondrás un diálogo debes tener en cuenta que la otra persona no estaba preparada para ser interpelada.
Es necesario explicar el problema de una manera objetiva, sin culpar al vecino y explicando de una manera que cause empatía en qué te afecta la música en decibeles muy altos. Puedes expresar, por ejemplo: "Hola, vecino. Quería hablar contigo sobre la música. A veces, cuando estoy en casa, la música es un poco alta y no puedo estudiar".
Luego puedes solicitarle ayuda con respecto a la problemática de una manera específica, por ejemplo: "¿Podrías bajar un poco la música después de las 22? Me ayudaría mucho". Esa frase también es parte de ofrecer una solución que, sería lo ideal, que beneficie a ambos. Por ejemplo: "Si necesitas escuchar música alta, podrías usar auriculares después de las 22".
Después de hablar con el vecino
Si el vecino accede a bajar la música y a adoptar medidas beneficiosas para ambos, hay que agradecer su disposición y cooperación mostrando aprecio a su comprensión. En caso que no entienda nuestra molestia y parecer, hay que seguir siendo amable para poder plantear el tema una vez más en otro momento.
Siempre hay que intentar tener una relación cordial y respetuosa, incluso luego de haber abordado el tema de la música. Hay que recordar siempre que la comunicación efectiva y el respeto mutuo son claves para resolver problemas con los vecinos de manera pacífica.






