Este truco casero renovará aquellas tazas que dabas por perdidas luego de tomarte un té o café. El té negro tiene pigmentos que pueden dejar manchas en la vajilla. Estos taninos tienen una tendencia a adherirse a materiales como porcelana, cerámica e inclusive a los dientes.
El truco casero para blanquear las tazas manchadas con café o té
Este sencillo truco casero te ayudará a renovar esa vajilla que quedó manchada con café o té en solo segundos
Además, el té puede tener un pH que favorece a la formación de manchas, especialmente si es muy ácido y si se deja reposar mucho tiempo. Por esta razón se recomienda que enjuagues tus tazas inmediatamente luego de haber tomado un té o café.
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El truco casero para quitar las manchas marrones de tus tazas
Dejaste que el té se enfríe y te dejó una gran mancha en tu taza. No te preocupes, existe un truco casero que te ayudará a quitar esta mancha fácilmente y solo te llevará algunos minutos.
Lo que necesitas para tu truco casero es:
- Lavandina, lejía o cloro.
- Guantes.
- Esponja.
- Recipiente.
Paso a paso para tu truco casero
- Lo primero que debes hacer es colocar en un recipiente agua tibia y una gotita de lavandina.
- Luego, entumece la esponja en el recipiente y con los guantes colocados limpia tu taza.
- Friega y en solo segundos las manchas desaparecerán.
- En caso de que las manchas sean muy resistentes, puedes optar por llenar la taza de agua tibia y agregarle una gotita de lavandina y dejar reposar por una hora para que las manchas se ablanden.
Este truco casero es infalible y dejará tu taza de cerámica o porcelana como nueva. Recuerda hacerlo con precaución porque la lavandina puede manchar tu ropa, así que ten absoluto cuidado a la hora de realizarlo para evitar estropear tu ropa.
Consejos para evitar que tus tazas se manchen
- Después de usar una taza para té, enjuágala con agua caliente para evitar que los residuos se adhieran.
- Lava las tazas con detergente y agua caliente después de cada uso. Usa un cepillo o una esponja para frotar las manchas, especialmente en las áreas más difíciles.
- Si las manchas persisten, puedes probar con vinagre blanco o bicarbonato de sodio. Para el vinagre, mezcla partes iguales de vinagre y agua caliente y deja la taza en remojo durante unos minutos antes de fregarla. Para el bicarbonato de sodio, espolvorea un poco en la taza y frota con una esponja húmeda.






