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El taxista rosarino denunciado por una joven se presentó en la Justicia: "no tengo nada que ocultar"

La chica también lo escrachó en Facebook. Dijo que había sido víctima de un intento de secuestro para trata de mujeres. Afirmó que el hombre se mensajeaba en clave con otra persona "pidiendo comida"

Este martes se presentó en la Justicia el taxista rosarino denunciado por la joven Sofía Echazarre, quien aseguró haberse salvado de ser secuestrada para entrar en una red de trata de mujeres. El trabajador -su nombre es Gustavo, pero no trascendió su apellido- dijo que se mensajeaba con su hijo para pedir comida, que no tiene nada que ocultar y entregó sus teléfonos para que sean peritados.

El video de una muy nerviosa joven denunciando un supuesto intento de secuestro por parte de un taxista en Rosario se viralizó este lunes por la tarde. En él, la chica contó llorando que mientras regresaba de una reunión con amigas en un taxi, el chofer comenzó a intercambiar mensajes que ella consideró "en clave".

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La joven narró que el chofer primero hablaban de una pizza, luego de un choripán quemado y así siguió su relato hasta analizar: "no puedo creer que yo hubiera podido ser la próxima ni una menos". También se quejó del capitalismo.

https://twitter.com/Mau_emanuel/status/1328406351920459778

Echazarre finalmente contó que se bajó del taxi y, mientras el taxista seguía mandando mensajes, logró parar el auto de unos desconocidos que la llevaron a su casa, desde donde viralizó su experiencia.

Horas después, la hija del chofer dio a conocer los audios y dijo que todo había sido un malentendido. Sin embargo, la viralización del supuesto secuestro ya era imparable.

https://twitter.com/marcosromo33/status/1328523025499754496

Finalmente este martes el taxista se presentó ante la justicia de Rosario y entregó su teléfono celular y el de su hijo para que sean sometidos a pericias. "No tengo nada que ocultar. Por eso me pongo a disposición de la Justicia", afirmó el trabajador.

El diario La Capital informó que por el momento la denuncia de Sofía se evaluará en la Unidad de Delitos contra la Integridad sexual. Allí se analizará si los datos aportados configuran un delito penal y consecuentemente se iniciará una investigación. “El taxista está listo para ponerse a disposición de la Fiscalía. Manifestó públicamente que aportará audios y datos de GPS del vehículo. Todo eso se analizará para determinar si hay algo que investigar”, señalaron desde la justicia rosarina.

Luego, el hombre denunciado -junto con su abogado defensor- realizó una presentación espontánea. La misma consintió en dejar que su celular sea revisado y aportó los audios de la conversación completa con su hijo referidos a organizar una juntada para comer, sobre la cual se hace alusión por parte de la joven denunciante.

Además se realizó un relevamiento de conversaciones anteriores, sin que arroje material de interés para la causa. El chofer, también aportó el GPS de su taxi el que, por orden del fiscal de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Ramiro González Raggio, solicitó analizar el GPS y evaluará el material puesto a disposición de la Fiscalía.

El fiscal citó a la denunciante a presentarse para prestar declaración y solicitó constatar los locales de comidas mencionados por el taxista en su relato. Por otra parte, se determinó que la revisión de las cámaras de seguridad de los locales, como también el relevamiento de cámaras del 911 para corroborar datos aportados por el conductor.

Unos minutos antes de ingresar al edificio de Sarmiento y Virasoro en Rosario, el chofer habló con los periodistas y volvió a narrar lo que ocurrió a partir de ser abordado por Sofía. “Subió en Italia y Pellegrini. Nos pusimos en marcha hacia la dirección que pidió. Yo iba a ir por otro lado, pero ella pidió que fuera por España. No tuve problemas y doblé por España. Yo tenía mi celular en altavoz”, contó Gustavo.

“En 27 de Febrero y Entre Ríos, le envié un mensaje a mi hijo, diciéndole que me espere, que en media hora iría para allá. En ese momento, la chica me pasó el dinero y me dijo: 'cobrame que me bajo, cobrame que me bajo; quedate con el vuelto'. Salió del coche corriendo. Paré por el semáforo. Como la chica se bajó, le avisé a mi hijo que iría directamente a la pizzería porque la pasajera se había bajado”, detalló.

Gustavo negó rotundamente los dichos de Sofía. “Dijo cosas sobre lo que yo había dicho que no tienen nada que ver. Tengo los audios y por eso me pongo a disposición de la Justicia. No tengo nada que ocultar. Trabajé toda mi vida en servicios públicos, en colectivos, en ambulancias, taxis y esto me afecta”, cerró.