Cada panadero tiene un secreto culinario oculto para resolver inconvenientes en la cocina. Muchas veces, el pan pierde su textura externa crocante rápidamente, incluso cuando ha sido elaborado hace un par de días. Algunas panaderías tienen un truco casero para devolver la costra crujiente a los panificados en poco tiempo.
Esta solución es perfecta para realizar en casa. El pan es uno de los alimentos más consumidos en el mundo entero, en Argentina aproximadamente se consumen 70 kilos de pan anuales per cápita, esto convierte al país en el segundo mayor consumidor de pan de América Latina. Incluso, un estudio realizado en 2022 reveló que Argentina consume más pan que Francia.
Un secreto bien guardado: cuál es la historia del pan, uno de los alimentos más consumidos en el mundo
Según historiadores y arqueólogos expertos, el pan habría nacido hace más de 14 mil años en el suroeste asiático, 4 mil años antes del nacimiento de la agricultura.
Siempre se ha pensado que el pan nace con la agricultura, pero, un estudio realizado por Proceedings of the National Academy of Sciences, indica que el surgimiento del pan es anterior al cultivo y domesticación de plantas.
En aquel entonces, los nómadas cocinaban el pan colocando la masa hecha a base de trigo, cebada y avena encima de las brasas y cubrían el amasijo con cenizas. Estos ingredientes se mezclaban con agua para obtener la textura y probablemente no se dejaba leudar como en la actualidad.
Un truco casero secreto para mantener el pan delicioso y crujiente por más tiempo
El pan es un alimento rico en carbohidratos por lo tanto es una fuente segura de energía. Algunos tipos de pan, como el de salvado y semillas, ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre. El pan de masa madre tiene propiedades de absorción de nutrientes y el pan lactal contiene altos valores de calcio beneficiosos para los huesos.
Para mantener la costra crocante de todo tipo de pan y particularmente de pan casero, muchos panaderos recurren a un secreto de cocina muy sencillo. Simplemente hay que rociar la superficie del pan con agua fría, sin que se humedezca demasiado.
Una vez humedecido el pan, debes enviarlo al horno a 200 grados durante 10 o 15 minutos controlando que no se queme. Este truco casero es ideal para panes que tiene entre dos y tres días y ha pedido su crocantez natural. Un secreto super sencillo y útil para transformar un pan blando en un alimento renovado y crujiente.





