La Costa Atlántica argentina sigue siendo una de las preferidas de los viajeros, tanto argentinos como del mundo. Y en ellas no solo encontramos el inmenso mar y las playas, sino también un pueblo que atrae por su encanto natural y maravilloso, que invita a desconectar en la temporada de verano.
El pueblo de mar del cual hablaremos hoy lo tiene todo: belleza geográfica, calidez de su gente, tranquilidad y hasta actividades para hacer al aire libre, en familia o solos, en el marco de un lugar bastante "escondido" para las multitudes, lo que garantiza el descanso.
El pueblo de mar lleno de magia y naturaleza para descansar cuerpo y mente
Se trata de la Reserva Faro Querandí, parte del hermoso pueblo de Villa Gesell, a 390 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Aquí podemos encontrar, además de la posibilidad de practicar algunos deportes de aventuras, más de 5000 hectáreas de dunas, con fu flora y fauna autóctonas, claramente.
Fue creada en 1996 y se accede por la Ruta Provincial 11 y es considerado uno de los secretos mejor guardados de la Costa argentina por el contacto directo del visitante con la naturaleza, los logra alejarnos del teléfono celular para vivir una experiencia única, tal cual consigan el sitio especializado AmoViajar.
Además, hay que decir que la Reserva Faro Querandí protege "el cordón dunícola", considerado un ecosistema frágil en la región. En cuantos a los animalitos que podemos ver, se encuentran:
- Zorros
- Lagartos
- Aves migratorias
Las actividades que en la Reserva pueden hacerse
- Senderismo
- Avistaje de aves
- Cabalgatas
- Visitas guiadas al Faro Querandí
En tanto, es bueno destacar que en esta Reserva se practica el "turismo sustentable", invitando al turista a cuidar el medio ambiente respetando aspectos básicos como: no arrojar basura, permanecer en lugares habilitados para preservar las maravillas naturales del lugar.






