En la localidad de San Antonio de Paclín, a 72 kilómetros de la capital de Catamarca, un emprendimiento familiar lleva añas marcando la diferencia en la industria avícola de la región. Con un plantel de 12.000 gallinas ponedoras de huevos criadas sin encierro, esta granja creó una nueva forma de modelo sustentable.
El proyecto que produce 10.000 huevos diarios con gallinas que no viven en jaulas
Ubicada en San Antonio de Paclín en Catamarca, Granja Avícola Paclín produce 10.000 huevos diarios en un sistema a suelo. La historia detrás de la empresa familiar, la generación de empleo local y el desafío de certificar calidad

El proyecto que produce 10.000 huevos diarios con gallinas que no viven en jaulas
Todo comenzó hace 15 años, por visión del padre de Nicolás Cruz, quien hoy lidera el proyecto de la Gran Avícola Paclín junto a su hermano Gonzalo y su primo Justino García Posse. Aunque al principio el sistema a suelo no buscaba una diferenciación comercial explícita, con el tiempo la empresa transformó esa práctica en su principal bandera de bienestar animal.
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De producción artesanal a la mayor granja de huevos de la provincia
"Desde el principio las puso a piso y no en jaulas. En ese momento no existía de nuestra parte la idea de diferenciarnos a partir de prácticas de bienestar animal, como promovemos hoy. Simplemente se hizo así", explicó Nicolás, que agregó al sitio Bichos de Campo: "El problema no es el productor que eligió otro sistema, sino es el mercado que muchas veces no distingue una cosa de la otra. Los dos huevos terminan compitiendo por precio cuando detrás existen formas de producción y estructuras de costos completamente distintas".
En la actualidad, la granja alcanza una producción media de 10.000 huevos por día, lo que equivale a unos 330 maples diarios comercializados en la región y su distribución se realiza sin intermediarios a través de logística propia que recorre zonas aledañas hasta la capital, sumado a un local de venta directa al público en Valle Viejo.
Un modelo de crianza de gallinas más presencial
El modelo de crianza de gallinas libres de jaula demanda una mayor atención operativa y presencial. Esta característica convirtió a la firma en uno de los principales motores de empleo privado dentro del municipio de Paclín, un distrito con fuerte predominio del empleo público. La plantilla cuenta con ocho trabajadores fijos más personal temporario contratado para tareas estacionales.
Para optimizar costos y asegurar la cadena de nutrición avícola, la familia puso en marcha en Villa Noriega su propia fábrica de alimento balanceado, Molinos Paclín. La planta no solo autoabastece a las 12.000 ponedoras de la granja, sino que comercializa excedentes a otros productores del NOA, proyectando incluso envíos a escala nacional e internacional.
Certificación de bienestar animal y el salto al mercado nacional
De la mano del asesoramiento en marketing estratégico, la empresa atraviesa un punto de inflexión abocado a construir una identidad de marca propia.
El objetivo central radica en obtener certificaciones de calidad en bienestar animal que permitan ingresar a nichos de consumo específicos, donde los compradores valoran la trazabilidad, el trato ético a las aves y están dispuestos a validar la diferencia de costo respecto a la avicultura intensiva tradicional.