No era una fantasía ni un experimento aislado, sino una creación real que unió dos formas de movilidad en una sola máquina y dejó una marca única en la historia. Te contamos sobre el primer auto anfibio del mundo.
El primer auto anfibio del mundo que podía navegar como un barco
Esta maravilla del mundo fue conocida como Amphicar Model 770. Presentado por primera vez en el Salón del Automóvil de Nueva York de 1961, el Amphicar fue diseñado por el ingeniero alemán Hans Trippel y fabricado en Alemania Occidental por el Quandt Group. Su nombre, una mezcla de amphibious (anfibio) y car (auto), resumía exactamente su propósito. Un auto que podí ser también un barco.
La verdadera magia sucedía en el agua. Al entrar a una rampa o cuerpo de agua, el conductor accionaba una palanca que conectaba el motor con dos hélices situadas detrás del auto, lo que permitía que el vehículo flotara y se moviera como un barco. Sus ruedas delanteras, lejos de quedar inútiles, servían como timón rudimentario, guiando la dirección tanto en carretera como en agua.
Así era el primer auto anfibio del mundo que podía navegar como un barco
- En apariencia, era un cabriolet de dos puertas para cuatro personas, con un motor de cuatro cilindros ubicado en la parte trasera que, en tierra, impulsaba las ruedas como cualquier automóvil convencional, y que al entrar al agua permitía que el vehículo se desplazara como un barco.
- Tenía un diseño curioso, no particularmente elegante, pero sí funcional, con puertas selladas especialmente para evitar que entrara agua cuando navegaba.
- En cuanto a rendimiento, el Amphicar no era ni rápido ni especialmente potente. Podía alcanzar alrededor de 110 km/h en tierra firme, mientras que en el agua su velocidad se limitaba a unos 10 km/h, similar a la de un pequeño barco recreativo.
- No era ni un automóvil deportivo ni un barco eficiente, pero sí un testimonio de creatividad y audacia técnica que logró captar la atención del mundo por su propuesta innovadora.
- Se produjeron 3.878 unidades entre 1961 y 1965 y, aunque no conquistó las ventas masivas que sus creadores esperaban, se ganó un lugar en el mundo como el único auto anfibio civil producido en serie. Con el paso del tiempo, pocos Amphicar originales sobreviven.






