En un rincón remoto de América del Sur, donde los glaciares se mezclan con lagos, volcanes activos y bosques, un multimillonario de Estados Unidos dedicar su fortuna a mantener intacto uno de los paisajes más extraordinarios del planeta.
El multimillonario de Estados Unidos que compró tierras en América del Sur para donarlas a 2 naciones de la región
La donación de tierras por parte de Douglas Tompkins a Chile y Argentina consolida hoy más de 10 millones de hectáreas protegidas en la Patagonia
Fue en la Patagonia donde esta historia comenzó. Douglas Tompkins no fue el primero en descubrir ese territorio, pero sí quien terminaría transformándolo de manera radical.
Compró un paraíso en América del Sur y terminó donándolo casi por completo
Mucho antes de su llegada, otras figuras del mundo empresarial ya habían puesto sus ojos en esta tierras de América del Sur. Nombres como George Soros, Ted Turner, Sylvester Stallone o Luciano Benetton adquirieron extensas propiedades en lo que muchos describen como un verdadero paraíso patagónico.
Sin embargo, a diferencia de otros grandes propietarios, Tompkins no llegó con la intención de explotar esas tierras, sino de protegerlas. Según la BCC el periodista chileno Roberto Farías, su proyecto en la Patagonia terminó convirtiéndose en "la obra filantrópica conservacionista más grande del mundo".
Un legado que perdura hasta hoy en América del Sur
Durante años dividió su tiempo entre Chile y Argentina, donde pasaba aproximadamente la mitad del año en cada país. En territorio argentino adquirió vastas extensiones de tierra, impulsó la creación del Parque Nacional Monte León y promovió la conservación de los Esteros del Iberá, contribuyendo a transformar esas áreas en referentes del turismo sustentable y la protección ambiental.
Con el paso del tiempo, Tompkins tomó una decisión de donar la totalidad de sus tierras a los Estados de Chile y Argentina. En vida ya había iniciado el proceso de traspaso de parques emblemáticos como Pumalín y de áreas clave de los Esteros del Iberá.
En total, adquirió alrededor de 8.000 kilómetros cuadrados de territorio en Sudamérica con el objetivo de destinarlos a la conservación. Tras su fallecimiento en 2015, su esposa, Kristine McDivitt Tompkins, continuó y concretó el proceso de donación, transfiriendo más de 800.000 hectáreas a ambos países.
Esa entrega permitió consolidar acuerdos históricos de conservación que, junto con la incorporación de tierras fiscales, hicieron posible proteger más de 10 millones de hectáreas en la Patagonia. Hoy, esos espacios que alguna vez fueron propiedad privada forman parte de parques nacionales protegidos por ley y constituyen uno de los legados ambientales más importantes de América del Sur.





