Quienes tienen un microondas en casa pueden darle cientos de usos distintos: desde cocinar alimentos hasta descongelar carnes. Por su practicidad y efectividad, una de las utilidades frecuentes es la de calentar bebidas como el té, el café o la leche, algo que puede representar un riesgo, según informa la FDA.
El inesperado riesgo al que te expones si calientas té, café o leche en el microondas
Un reciente informe de la FDA aseguró que si utilizas el microondas para calentar bebidas, te expones a distintos riesgos
¿Por qué no debes calentar té, café o leche en el microondas?
De acuerdo a lo expresado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados unidos (FDA por sus siglas en inglés), el microondas es un arma de doble filo al momento de calentar bebidas y a continuación te explicaremos en detalle.
Como bien se sabe, este electrodoméstico calienta alimentos y bebidas a gran velocidad gracias al magnetrón, un elemento que hace que las moléculas de agua, grasa y azúcares de los alimentos vibren para producir calor y se cocinen. En sintonía, por acción de las paredes de metal del artefacto, las ondas electromagnéticas rebotan y calientan lo que hay arriba del platillo giratorio.
En el caso de las bebidas, como té, café o leche, se produce una ebullición eruptiva. Aquí, la temperatura del líquido puede ser ampliamente superior al punto de ebullición sin que pase por el proceso natural de formar burbujas. En consecuencia, al quitar la taza del microondas, la infusión podrá “estallar” y generarse quemaduras graves en las manos, brazos y hasta el rostro.
Además, la FDA detalla que si la bebida explota dentro del microondas, se podría generar un cortocircuito que dañe el electrodoméstico. En consecuencia, el organismo recomienda tomar ciertas precauciones, para intentar evitar que esto suceda.
Una sugerencia pasa por evitar calentar el té, la leche o el café durante un tiempo prolongado. De hecho, antes de usar el microondas, es aconsejable leer las instrucciones del fabricante. En la misma línea, la FDA recomienda dejar espacio para la vaporización, evitando así que se cree una presión excesiva. Por lo tanto, habrá que llenar el vaso o la taza solamente a 2/3 de su capacidad.






