Parece una casa más de Godoy Cruz pero no: es un templo masónico. Por fuera, desde la fachada, en lo alto, se destacan la escuadra y el compás, símbolos de la virtud y de los límites que cada miembro de la Logia debe mantener dentro de la hermandad.
El Gran Maestre Masón Pablo Lázaro vino a Mendoza y mostró un notable cambio en la logia
Los anfitriones llegan puntuales a Renato Della Santa 32. Visten de negro, saludan amablemente y con un gesto de manos invitan a entrar. ¿Se puede?, pregunta el cronista a pesar de que el encuentro estaba debidamente programado con fotógrafo y todo. Por supuesto, responde con voz calma el ingeniero Pablo Lázaro.
Este hombre de 44 años con una profesión, un nombre y un apellido convencionales es el líder de los masones de todo el país: el Gran Maestre de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones.
Vino especialmente desde Buenos Aires para poner en funciones a las nuevas autoridades de las logias de la Zona 8, conformada por Mendoza, San Juan y San Luis. También para comunicar públicamente qué es y qué hace la masonería. Para despejar esa sombra que sobrevuela a la masonería, sombra gestada al amparo del secretismo histórico.
Lo acompañan los abogados mendocinos María Elena Castillo y Rubén Rosas, y el empleado legislativo bonaerense Eduardo Lázara. Un profundo respeto domina el encuentro. Habla cada uno a su turno, nadie interrumpe a su interlocutor y se dirigen entre ellos por el rango que cada uno tiene en la institución.
Nuevos tiempos. Si hasta redes sociales tienen los masones, que desde hace un par de años publican acciones y discursos en Youtube y páginas web. La puerta sigue abierta y el cronista aprovecha la oportunidad de entrar a ese mundo casi desconocido.
Mano a mano con el Gran Maestre
Pablo Lázaro y sus "hermanos" acaban de ataviarse al estilo masón: el mandil masónico (una especie de delantal) y un collar colgante. El Gran Maestre entrelaza las manos y las coloca sobre el abdomen, dispuesto a escuchar. Detrás suyo, el simbolismo masón estampado en friso por obra y gracia de un artista plástico puntano. Predominan ojos expresivos, ilustraciones de hombres, mujeres y naturalezas. Y el azul. Se destacan antorchas encendidas gracias a un sistema lumínico.
- La apertura de la masonería hacia el resto de la sociedad, ¿cómo sucedió y cuándo?
- Mi gestión como Gran Maestre comenzó en diciembre de 2020; estamos trabajando juntos con la Gran Logia Femenina de la Argentina para mostrarnos como la institución que somos: la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones. En todo el país, como una institución abierta, laica y librepensadora que trabaja por la inclusión.
- ¿Esta decisión de abrir la institución al gran público, porque incluso la masonería se ha sumado a las redes sociales, demandó mucho debate interno luego de tantos años de secretismo?
- Comenzamos en 2008 con una propuesta de salir a decir públicamente que la masonería no tiene nada que esconder. Al contrario, mucho que aportar, porque durante muchos años la masonería nunca contestó ni salió a dar su versión, generando muchísimos mitos que la rodean. Por eso, cuando se empieza a contar qué es la masonería y cómo funciona, quiénes fueron masones y quiénes lo son, la gente se acerca y eso es lo que nos permite seguir creciendo. Entonces, vamos apostando a más: a la charla con los medios, a las redes sociales, a estrategias de comunicación. Estamos creciendo cada vez más en ese sentido porque nos vamos mostrando tal cual somos. Desde siempre.
- ¿Qué hay que tener para ser masón? ¿Quiénes pueden ser masones?
- Cualquier hombre o mujer que viva en el país y sea mayor de 18 años puede solicitar su ingreso a través de nuestras páginas en internet y redes sociales. Para ser iniciado en la masonería el límite es la ley porque vemos los requisitos y observamos que sea un ciudadano que tenga su trabajo y no tenga ningún tipo de conflicto con la ley. De ninguna manera hay filtros ideológicos, tampoco hay que ser rico o pobre o miembro de una élite científica. Son todos bienvenidos.
- Usted viene de la función pública, trabajó con el Gobierno Nacional entre 2018 y 2020 en el Ministerio de Seguridad de la Nación en su especialidad, el ciberdelito. ¿Cómo ve esta hora del país?
- Estoy afiliado a un partido político tradicional pero, obviamente, no represento a todos los sectores que están en la masonería. Hoy trabajo en la actividad privada. Los masones entendemos que en el país nuestro verdadero adversario es el fanatismo, donde muchos no están dispuestos a escuchar al que habla distinto. Y eso es lo que combate la masonería: que se entienda que el que está enfrente no es un enemigo sino un adversario circunstancial al que hay que persuadir desde el ámbito de las ideas.
- ¿Cuál es la realidad de la masonería en Mendoza?
- En toda la Zona 8, que incluye a Mendoza, San Juan y San Luis, se viene creciendo en cantidad de hermanos -así llamamos a los miembros- y de sedes. Justamente, la Gran Logia Femenina ha elegido presidenta a su Gran Maestra María Elena Castillo, que es de aquí, lo que también marca un crecimiento.
- ¿La participación de la mujer en la masonería es reciente o ya histórica?
- En el mundo tiene muchísimo tiempo. En Argentina, institucionalmente, la Gran Logia Femenina tiene 20 años más 10 años de preparación.
- ¿A qué apunta la masonería?
- No solo a la formación individual sino a volcar esa formación a la sociedad. También es una institución filantrópica: tenemos acciones concretas en distintos puntos del país y buscamos volcar estas discusiones a la sociedad. La masonería ha presentado, con el acuerdo de más de 15 universidades nacionales y más de 30 concejos deliberantes, un proyecto de ley que denominamos "La Ley 1420 del Siglo XXI", que fue aprobada como la ley de Educación Ambiental. En Máximo Paz, provincia de Buenos Aires, mantenemos un hogar, con más de 5 hectáreas abiertas a la comunidad.
- ¿Cómo se financia la masonería? ¿Cómo afronta los viajes, las estadías y el mantenimiento de los templos?
- La masonería vive de las cuotas sociales que paga cada uno de los miembros. ¿El Estado? No recibimos ayuda. Sí recibimos donaciones de hermanos de la Logia.
La mendocina que es autoridad de la Gran Logia Femenina
- Trabajo con subjetividades femeninas -corrige rápidamente la abogada María Elena Castillo cuando el cronista le pregunta si trabaja con mujeres.
"La masonería nació en el mundo en forma mixta en 1782, y ahí fue el primer espacio que se les dio a las subjetividades femeninas. Después fueron dándose los procesos naturales de conformación de logias, que tienen que ver con que 7 maestras o maestros pueden conformar una logia"
- ¿Qué perfil tienen las mujeres mendocinas de la masonería?
- Es tan variado como el que acaba de exponer el ingeniero Lázaro. Hay mujeres que son obreras constructoras hasta doctoras en distintos saberes y artes; hay abogadas, médicas, contadoras, amas de casa, licenciadas... De todo tipo de partido político, de religiones -o no- porque también son bienvenidas las que no creen en la existencia de algo y lo cuestionan.
"La masonería conforma ciudadanos comprometidos con su tiempo y su geografía. La ciudadanía es un gran caudal de voluntades y objetividades que trabajan en un tiempo histórico. ¿Qué mejor representación de la existencia toda de los talleres masónicos?
- ¿Cambiará esa histórica regla interna de que únicamente el masón puede revelar que lo es y no otros integrantes de la Logia? ¿Eso ayudaría a este acercamiento con el resto de la sociedad?
- Seguramente, pero la estigmatización que existe para con la masonería en muchas regiones es altísima, es muy fuerte. En 2007, 2008 y 2009, en algunos diarios de esta provincia, a través de algunas columnas, nos deseaban la hoguera con total desconocimiento de lo que hacemos y demás. Si pudiéramos darnos a conocer como masones seguramente sería más prestigioso el concepto social y se dejaría de lado ese imaginario colectivo de lo oscuro, de que escondemos cosas por ser algo secreto.
El empleado legislativo que es masón y autoridad
Eduardo Lázara es vicepresidente tercero de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones. Gran Segundo Vigilante es su rango en el organigrama de autoridades. También llegó desde Buenos Aires para participar del recambio de autoridades masónicas de Cuyo durante el fin de semana.
Habla con entusiasmo de la actividad. También de los referentes de la masonería argentina.
El mendocino a cargo de la Zona 8
Rubén Rosas es abogado y es Gran Consejero de la Zona 8. Ha sido como el alma mater de la organización de las actividades de este fin de semana en las provincias cuyanas.










