El camino ha sido largo para este mendocino que hizo del arte de contar historias o ponerse el traje de personajes escritos en papel, para encarnarlos como seres vivientes. Actuó por monedas, o por nada, sólo por el placer de hacerlo, aunque se jacta de "no haber tenido patrón". De dar directivas se encargó su conciencia, y al cumplir 82 años, Ernesto Flaco Suárez, se sienta a la sombra a "fumar su pipa y afilar el hacha" y mirar el camino recorrido.
El Flaco Suárez y una mirada retrospectiva en su cumpleaños número 82
El domingo pasado (9 de enero) el Flaco cumplió años, y esta vez, en vez de grandes y masivos festejos, decidió celebrarlo más en la intimidad, y por ello se tomó unos 15 días de relax en una cabaña en Potrerillos, junto a su hija y su pareja. "Estoy descansando, ha vuelto esto del virus (Covid) y decidí pasar tranquilo mi cumpleaños en la montaña. Hago una pausa", dijo el incansable comediante mendocino que sufrió en carne propia la enfermedad pandémica el año pasado.
Consultado sobre cuan lejos está de su mente una jubilación, Ernesto dijo: "Ya estoy trabajando en algunos proyectos. El principal es una obra que hacemos con una chica del grupo De Sol a Sol, que aún no tiene título, y se trata de un conflicto que se genera entre una personas mayor, y una persona joven, que es Natalia Demarco" detalló.
"Otra cosa importante que voy a hacer, si termina esta c... de la pandemia, son dos funciones en el (teatro) Pulgarcito, de la obra Hay que llenar la bodega, del grupo De Sol a Sol, que es un grupo de unos 15 actores que dirijo hace como 10 años. También vamos a hacer algunas presentaciones sueltas, en Rivadavia, Junín y en el Independencia. Tengo algunos plancitos, sin formar la máquina...", confesó sonriente Suárez.
Mirando atrás y comparando el presente
Aplicando la ley comparativa, método plausible para un actor con tanto camino andado uy trayectoria en el teatro -comenzó a sus 25 años- Suárez compara cómo se vive el teatro actualmente, y como era antes. "No veo mucho teatro, porque generalmente tengo funciones los fines de semana. Lo que sí noto es que ya los grupos no existen. Hay apenas un par, como nosotros, que se llama De Sol a Sol, integrado por unos 15 artistas, que formamos un grupo verdadero, donde tiramos todos para el mismo lado. Ahora se hace "trabajo concertado"; se juntan para hacer la obra, un par de días o más, si tienen suerte, y después se separan, y cada uno por su lado", analizó Ernesto, recordando aquel teatro comprometido con la militancia política, lejos del ego y el lucimiento personal.
Luego el actor agregó: "Ahora no existe el espíritu de grupo, que es importante para mantener lo que a veces no logramos, que es la parte económica, y he tenido que hacer teatro pero vivir de otra cosa, trabajar. Pero siempre se ha mantenido el grupo. Recuerdo cuando integré el grupo TNT (Taller Nuestro Teatro). También estuve mucho tiempo en el grupo Arlequín, con Chicho Vargas, Arístides Vargas, Daniel País, Malinche Rosas, Víctor Ríos y Alejandro Manchón" enumeró el Flaco, con algo de nostalgia, de aquellos años donde causaron furor con la obra El Aluvión (1973).
"Éramos un grupo grande, y estábamos siempre juntos. Eso genera una energía y cubre afectivamente la falta de recursos económicos, y así se hace que volvamos a la esencia del teatro, que era algo tribal. Después se inventó eso del director que mandaba todo. El mismo Moliere, era actor, director y todo. Era un teatro trashumante, como los juglares del siglo XV" destacó Suárez, para agregar: "Esto se ha perdido actualmente, el trabajo concertado está acorde con estos tiempos, pero hay que luchar por lo otro, lo tribal".
Recordando momentos difíciles en su profesión, Ernesto rememoró: "Yo, aprendí a a moverme de aquí para allá, pero el remezón más grande que viví fue el exilio, que fue en el año 1976. Pero ya de antes andaba de una barrio para el otro, generando cosas que te retroalimentan en esta profesión. Creo que esa mística se ha perdido; la mística de irse a comer todos juntos, charlar, reírse".
Buscando rescatar al teatro popular
Suárez, luego apuntó a lo que siempre ha defendido: "Se puede hacer un teatro popular, para la gente, lo que no significa "populachero", algo vulgar o de mal gusto. Cuando retorné del exilio, en el regreso de la democracia (1983-84) armamos un grupo muy grande y alquilamos un lugar en la calle Lavalle y lo llamamos El Taller. Llegamos a tener funciones los viernes, sábados y domingo, y a las salida había una peña. ¡Hasta había una parada de taxis en la puerta, de tanta gente que iba. Metíamos 1.500 personas con la obra Educando al nene", señaló el actor y director, que disparó: "Se puede, se puede hacer teatro popular".
Respecto a la obra mencionada, un clásico local, el Flaco abrió "otra avenida" en sus recuerdos y destacó sobre aquel éxito. "Nos adelantamos casi 30 años con Educando al nene, criticando al machismo. Esa obra la escribió como crítica social, de un padre que criaba a su hijo dentro del machismo. También tocamos el maltrato a la mujer y la homofobia, encarnada en un funcionario público", dijo el autor de comedias irónicas, que también tocan el abandono de los ancianos.
Las cosas que duelen de la actualidad
Saliendo de los estrictamente teatral, el artista que tuvo que escapar a Ecuador para salvar su vida, perseguido por su ideología, tiene una mirada negativa e la sociedad actual. "Siempre trato de mantener el humor, es mi esencia. Pero me duele esta pandemia. Me duela esta sociedad tan materialista, colonialista, consumista. Yo creo que el Covid es un llamado de atención muy fuerte, pero no creo que por esto se paren las grandes potencias que manejan el planeta", dijo.
"Respecto a la contaminación, acá en Mendoza se calcula que hay un millón y medio de automóviles, imaginate la contaminación que genera. Se destroza la tierra para sacar el petróleo, algo que genera el calentamiento global. Todo esto me duele, no por mi, que ya vivía más de lo que quería, sino por las generaciones futuras", reflexionó el Flaco Suarez, que remató: "Voy a seguir tratando de contagiare esto que me contagiaron a mi de este arte maravilloso, que es el arte teatral".






