La conclusión principal del mismo explica que las personas que tienen tinta en su cuerpo son más propensas a contraer linfomas y diferentes tipos de cáncer de piel.
Estudio revela que los tatuajes están relacionados con el cáncer de piel
En concreto, esta investigación buscaba determinar si los tatuajes pueden desencadenar una inflamación crónica en los ganglios linfáticos, lo que podría ocasionar un crecimiento anormal de las células y, por ende, aumentar las posibilidades de padecer cáncer.
Para realizar el estudio, los científicos analizaron los datos de más de 5.900 individuos que tenían un hermano gemelo con tatuajes, y los resultados demostraron que quienes tenían tinta en su cuerpo tenían casi tres veces más riesgo de desarrollar linfoma en comparación con los que no.
Estadísticamente hablando, estas pruebas demostraron que los tatuajes parecen aumentar el riesgo de cáncer de piel de una persona entre un 33% y un 62%.
"Las partículas de tinta se acumulan en los ganglios linfáticos, y sospechamos que el cuerpo las percibe como sustancias extrañas” señaló Henrik Frederiksen, profesor clínico de la Universidad del Sur de Dinamarca.
Los tatuajes grandes son los más riesgosos
Después de tener en cuenta la edad, el momento en que se hizo el tatuaje y el tiempo durante el que se siguió a los participantes en el estudio, otra de las conclusiones arrojó que los individuos con tatuajes grandes tenían casi tres veces más riesgo de desarrollar linfoma en comparación con los que no tenían.
Específicamente, los tatuajes más grandes que la palma de una mano aumentaban el riesgo de cáncer de piel en casi 2,4 veces, y el linfoma en 2,8 veces.
Con estos resultados, los especialistas planean explorar cómo las partículas de tinta pueden afectar a la función de los ganglios linfáticos a nivel molecular, y así determinar qué tipos de linfomas están mayormente relacionados con los tatuajes.




