Asesino serial

"El estrangulador de Panamá": mató a tres mujeres y pasó gran parte de su vida en prisión

Silvano Ward Brown, más conocido como"el estrangulador de Panamá", fue el primer asesino serial de ese país donde mató a tres mujeres y pasó casi toda su vida en prisión

Silvano Ward Brown, más conocido "el estrangulador de Panamá", fue el primer asesino serial de ese país, donde mató a tres mujeres y pasó gran parte de su vida en prisión. Nacido el 19 de septiembre de 1941 en Puerto Armuelles, Brown formaba parte de una familia de afropanameños y estudió en una escuela primaria hasta cuarto grado.

Tuvo una infancia maravillosa, pero con tan solo 9 años su vida empezó a complicarse cuando su padre abandonó la casa familiar.

Como ocurre en varios casos, la ausencia de una figura paterna provocó que este sujeto asumiera a medida que crecía un comportamiento rebelde e incluso de adolescente, cumplió dos años en una prisión de menores por un delito.

Apenas cumplió los 18 años, empezó con su ola de crímenes y en 1959 se cobró a su primera víctima. Brown buscaba una casa para robar y llegó a la vivienda de Paula Caballero, una joven que también tenía 18 años, a quien sorprendió cuando se cambiaba y la abordó con un cuchillo que solía llevar para concretar sus delitos.

El múltiple homicida la apuñaló en el pecho, a la altura del corazón, mientras ella gritaba hasta que cayó muerta. Tras el sangriento homicidio, Brown escapó del lugar, pero finalmente fue detenido por la Policía panameña y condenado a 12 años de prisión en la cárcel de Coiba.

Mientras el tiempo que estuvo encarcelado, el asesino fue examinado por José Kaled, un médico y psiquiatra forense, quien predijo que, cuando fuera liberado, era muy probable que volviera a matar.

Brown quedó en libertad el 4 de diciembre de 1969, y los autoridades panameñas decidieron controlarlo durante algunos años, pero cuando este sujeto advirtió que ya no se encontraba en el radar de la Policía y la Justicia, volvió a asesinar a una mujer.

El 7 de junio de 1973, mientras trabajaba en el barco "Spanish Man", decidió ir al pueblo de Colón con un amigo, a quien dejó de pasada en su vehículo. Durante su recorrido, cerca las 2 de la madrugada, vio a una mujer caminando, pero en un primer momento no le prestó atención.

Pero unas cuadras más adelante cambió de opinión y decidió ir tras ella. Se trataba de Dalila Gaitán Troya, de 22 años, quien trabajaba como prostituta y la invitó a subir a su auto. El hombre comenzó a acariciarla hasta convencerla a llevarla a un departamento.

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Brown le pagó 15 dólares por adelantado por sus servicios, pero debido a su impotencia tenía problemas de erección y no logró concretar su objetivo. Troya tenía que continuar con su trabajo y no podía esperar a que su cliente pudiera lograr una erección, por lo que se burló de él.

En plena discusión, Brown se enfureció y le pidió que le devolviera su dinero, ya que no iba a pagar sólo para verla en ropa interior. Pero ella se negó y lo abofeteó, por lo que el asesino la agredió con una trompada en la mandíbula.

Troya cayó casi inconsciente en la cama y al intentar levantarse recibió otro golpe y enseguida el sujeto la estranguló hasta matarla. Luego, lavó las sábanas y almohadas con sangre, desnudó el cadáver de la mujer, lo puso en el asiento trasero de su automóvil y condujo por una carretera.

Luego de recorrer algunos kilómetros tiró la cartera y los zapatos de la mujer a un puente cercano y más adelante detuvo el vehículo y lo dejó tirado en plena carretera, donde más tarde lo encontró una pareja que pasaba por el lugar.

Apenas ocho días después, el 15 de junio, Brown se encontró con otra prostituta, la colombiana Rose María Gómez Orlas, de 23 años, a quien la llevó al mismo departamento que Troya, pero nuevamente tuvo dificultades para tener sexo por su impotencia.

La mujer se fue a caminar con él y regresaron más tarde, pero también tuvo problemas la segunda vez y ella también se burló de él. Brown se enojó, la empezó a golpear en la cara y la estranguló hasta matarla.

El múltiple homicida hizo lo mismo que con la víctima anterior: la desnudó y abandonó su cuerpo en el bosque hasta que el cadáver de la mujer fue hallado el 19 de junio.

Ante esta seguidilla de homicidios, el Departamento Nacional de Investigaciones (DE-NI), entonces dirigido por Darío Arosemena, vinculó ambos crímenes con una sola persona por las circunstancias similares.

Luego de una rápida investigación, diez días después del crimen de Gómez, Brown fue detenido por la Policía panameña, luego de que le encontraran la vincha de la última víctima. El criminal confesó con detalle sus homicidios, incluido el asesinato que cometió a los 18 años.

Sometido nuevamente a un examen psiquiátrico, se determinó que Brown era un individuo frío y calculador, con un alto coeficiente intelectual aunque con signos de violencia.

Asimismo, fue diagnosticado por los especialistas como un psicópata amoral, mezclado con una psiquis sexual perversa, cuya condición lo llevó a expresar su frustración de una manera violenta y asesina.

Brown fue sentenciado a 20 años de prisión en la Cárcel Modelo de Panamá y fue liberado después de cumplir su sentencia el 24 de junio de 1993. Una vez excarcelado, este asesino serial trabajó como guardia de seguridad y vivió con familiares en la capital panameña.