Historias

El error fatal de la GoPro: los tiburones "inofensivos" que atacaron a un buceador

Las lanchas de rescate llegaron en pleno ataque pero no encontraron a la víctima; lo único que se vio en la superficie fueron aletas de tiburones

A mediados de 2025, el mundo quedó conmocionado por un suceso sin precedentes en las costas de Israel. Lo que comenzó como una tarde de buceo y filmación para Barak Tzach, un experimentado entusiasta del mar, terminó en una tragedia que hoy, tiempo después, sigue siendo objeto de estudio, con tiburones como protagonistas.

El ataque de tiburón que terminó con su vida no solo fue brutal, sino que marcó un hito científico: fue el primer ataque mortal documentado de un tiburón oscuro, especie considerada historicamente inofensiva.

tiburones
La especie involucrada era considerada inofensiva para los humanos.

La especie involucrada era considerada inofensiva para los humanos.

Un ataque inesperado

El incidente ocurrió en Olga Beach, Hadera, un punto que se ha vuelto popular por la presencia constante de tiburones. Sin embargo, el informe publicado en la revista Ethology reveló que el problema no era solo la temperatura del agua. La conducta de los escualos había sido alterada por la "mendicidad de alimento".

Es decir, tanto turistas como pescadores locales acostumbraron a los animales a recibir comida fácil, eliminando su miedo natural hacia los seres humanos y convirtiendo un encuentro de observación en una situación de riesgo latente, como en este caso.

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La gente se acostumbró a alimentar fácilmente a estos ejemplares, y esto se convirtió en problema.

La gente se acostumbró a alimentar fácilmente a estos ejemplares, y esto se convirtió en problema.

Las lanchas de rescate llegaron rápido pero no encontraron a la víctima; lo único que se vio en la superficie fueron aletas de tiburones. Testigos en el lugar intentaron ayudar pero la situación fue más grave. Gracias a los pocos restos que pudieron rescatar, el hombre fue identificado.

Hoy, este caso se utiliza como una advertencia global sobre la interacción con la fauna marina. Los científicos insisten en que la responsabilidad recae en los humanos, y no así en los animales.

Una GoPro, la posible responsable

Uno de los puntos más impactantes de la investigación fue el rol de la cámara que portaba la víctima. Según los expertos Eric Clua y Kristian Parton, las cámaras GoPro emiten pequeñas señales electromagnéticas que fueron detectadas por los tiburones.

En un entorno de competencia por alimento, un ejemplar pudo confundir las señales de la cámara con las de una presa herida. Lo que comenzó como una "mordida de exploración", se transformó rápidamente en una cacería una vez que la sangre se hizo presente en el agua.

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