El "Disneyland fantasma" de Turquía: el megaproyecto de villas de lujo que quedó vacío

El proyecto inmobiliario de lujo en Turquía que iba a transformar la región en un polo turístico exclusivo terminó paralizado

La idea de esta infraestructura era construir un “resort de ensueño” con villas que parecían pequeños castillos europeos, combinando estilos gótico, francés e inglés, con torres, balcones ornamentados y techos puntiagudos que le dieron el apodo de “Disneyland” por su estética de cuento de hadas.

El pueblo fantasma de Turquía que iba a ser un resort millonario y nunca se terminó

El proyecto de Turquía comenzó alrededor de 2014 y contemplaba la construcción de aproximadamente 732 villas idénticas, además de infraestructura de lujo como centros comerciales, baños turcos, spas, piscinas y espacios recreativos. Cada casa estaba pensada como una residencia exclusiva, con precios que podían alcanzar cientos de miles de dólares.

Sin embargo, la ambición chocó con la realidad económica. Hacia 2016–2019, la construcción se detuvo cuando gran parte del complejo aún estaba incompleto o sin habitar. El proyecto comenzó a desviarse por una combinación de factores que todavía hoy generan debate.

¿Por qué se torció el proyecto?

Distintos análisis, y años de especulación alrededor del caso. apuntan a una mezcla de problemas internos de la promotora y de los propios compradores, sumados a un contexto económico y político cada vez más inestable.

Entre las causas más mencionadas aparecen el endeudamiento creciente, los impagos tanto a clientes como a trabajadores, la cancelación de operaciones ya cerradas y las tensiones derivadas de la situación de Turquía. A esto se añadieron conflictos con el contratista y un escenario financiero que se fue deteriorando progresivamente.

Más allá de cuál de estos elementos tuvo más peso, el punto de quiebre llegó en 2018, cuando el Grupo Sarot, en medio de la fuerte depreciación de la lira turca, se declaró en quiebra. Desde entonces, los 587 castillos quedaron inconclusos, atrapados en una especie de pausa indefinida que dejó a numerosos compradores en una situación de incertidumbre, después de haber adelantado grandes sumas por las viviendas.

Con el abandono del proyecto, el lugar quedó congelado en el tiempo. Filas interminables de castillos vacíos, calles sin vida y estructuras a medio terminar. Con los años, la naturaleza comenzó a invadir el espacio, y el conjunto adquirió una apariencia casi apocalíptica, como una ciudad ficticia abandonada antes de ser habitada.

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