Historia

El día en que un presidente soñaba con que el agua hiciera florecer el desierto uniendo Cuyo con Buenos Aires

Argentina tuvo un presidente con aires ilustrados, que impulsó un proyecto que hoy pocos recuerdan: el Canal de los Andes

En 1826, Bernardino Rivadavia, el primer presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, impulsó un proyecto, una obra monumental respaldada por estudios, ingenieros, planos y decretos que, sin embargo, nunca se concretó. Se trata del Canal de los Andes.

Esta idea presidencial era una visión integral de infraestructura pensada para articular regiones, fomentar la producción y abrir nuevas rutas comerciales hacia el Atlántico.

El ambicioso proyecto de Rivadavia para unir Cuyo con Buenos Aires

Canal de los andes
El frustrado canal que pretendía unir la provincia de Buenos Aires.

El frustrado canal que pretendía unir la provincia de Buenos Aires.

Esta iniciativa de construir canales en todo el entonces territorio de las Provincias Unidas, se debe a Rivadavia, quien en 1826 presentó al Congreso un ambicioso proyecto, pidiendo hacer estudios de un sistema de navegación interior. La idea era conectar, mediante un canal navegable, al menos 5 ríos hasta desembocar en el río Paraná.

La idea también buscaba trazar un canal desde el río Quinto, siguiendo el curso del río Salado, hasta alcanzar la Ciudad de Buenos Aires. Este megaproyecto para lo que era la época pretendía integrar zonas productivas atravesando cuatro provincias actuales, y convirtiendo al interior semiárido en un eje de desarrollo económico.

En tiempos en que el ferrocarril era un pobre proyecto en el Reino Unido, y los caminos eran precarios e intransitables, Rivadavia pensó en los ríos como autopistas naturales del comercio interior, capaces de vincular a Cuyo con el Litoral fluvial, y de allí con los puertos de ultramar.

Bernardino rivadavia
Bernardino Rivadavia no pudo hacer que su proyecto funcionara dadas las condiciones de aquella época.

Bernardino Rivadavia no pudo hacer que su proyecto funcionara dadas las condiciones de aquella época.

Rivadavia, un presidente influenciado por las doctrinas fisiocráticas y el liberalismo económico, vio en la agricultura moderna la base del desarrollo de aquellas Provincias y así es como promovió el proyecto del Canal de los Andes para convertir a Mendoza, por ejemplo, en un polo agrícola de gran proyección.

Además, el presidente argentino de aquel entonces proyectaba a la misma altura que el canal una ruta estratégica entre Mendoza y Buenos Aires para fortalecer la integración territorial, acortar tiempos de viaje y facilitar la circulación de bienes y personas.

Sin embargo, el contexto no acompañó a Rivadavia a que su proyecto diera frutos años después porque en 1826 el país aún no estaba listo para semejante aspiración. Pero la idea quedó latente como una propuesta de país.