Argentina ha sido, a lo largo de su historia, invadida en varias ocasiones por potencias militares. Una de ellas ocurrió en 1827 y Argentina terminó vencedora en una especie de combate entre David y Goliat en donde el más débil logró hacer lo impensado al vencer a un Imperio.
El día que Argentina fue invadida por un Imperio que cayó derrotado ante la fuerza de pueblerinos y corsarios
Argentina ha sido invadida en varias ocasiones, pero el día que fue atacada por un Imperio y debió defenderse con corsarios y gente de pueblo es algo que muchos no recuerdan
En 1827, Argentina y Brasil estaban enfrentados por Uruguay desde hacía varios años y fue en medio de esa guerra que los militares brasileños decidieron ir por la conquista de un territorio argentino: un pueblo en el sur de Buenos Aires.
Este pueblo es Carmen de Patagones y no era ninguna casualidad que el Imperio de Brasil posara su mirada allí, ya que tenía el único puerto seguro y era el lugar donde se llevaban los barcos brasileños capturados. En caso de ganar ese lugar, según creían, podían asfixiar la economía argentina y ganar la guerra.
En ese momento, el puerto de Carmen de Patagones también era el lugar donde corsarios argentinos y de otros países, contratados por Argentina, llevaban los navíos brasileños. Y es que, a diferencia del Imperio, la fuerza naval argentina no era tan poderosa y debía recurrir a los corsarios.
El día que Argentina fue invadida por un imperio que cayó derrotado ante la fuerza de pueblerinos y corsarios
Fue en 1827 cuando el Imperio de Brasil decidió conquistar el puerto de Carmen de Patagones. Poseía una flota naval muy fuerte que ya tenía bloqueado el puerto de Buenos Aires. Eran cuatro buques de guerra y 600 soldados.
Por su lado, Argentina poseía un puñado de soldados, corsarios extranjeros, una población civil que no superaba las 500 personas y pocas armas de fuego. Eso fue suficiente.
La flota brasileña llegó a la desembocadura del Río Negro a fines de febrero, pero el desconocimiento le resultó caro. Varios barcos no pudieron ingresar y quedaron varados. Las fuerzas militares desembarcaron lejos del pueblo para llegar por tierra y atacar por sorpresa, pero no conocían el terreno y transitaron muchos kilómetros con poca agua, mucho calor y uniformes muy pesados.
Finalmente, el 7 de marzo de 1827, las tropas del Imperio de Brasil se acercaron al pueblo, que los estaba esperando ya preparados. Los gauchos los rodearon y prendieron fuego los pastizales, impidiendo que pudieran ver, lo que hizo que dispararan a ciegas. En respuesta, los tiros argentinos fueron más acertados y el comandante a cargo de la tropa del Brasil, de apellido Shepard, cayó en el terreno.
Ante la muerte de su comandante y reconociendo su derrota, el Imperio de Brasil se rindió ante un grupo de soldados argentinos, gauchos y corsarios. Esto le costó a Brasil perder sus barcos, que quedaron en manos de Argentina y también la captura de 500 hombres, irónicamente, más que la población que poseía Carmen de Patagones en ese momento.





