El descubrimiento de un nuevo dinosaurio en Mongolia, con características únicas, ha dejado a los paleontólogos asombrados. Este hallazgo, denominado Duonychus tsogtbaatari, presenta una anatomía inusual que desafía lo que se conocía hasta ahora sobre los dinosaurios.
El descubrimiento casi perfecto de enormes garras de dinosaurio
Un nuevo descubrimiento muy bien preservado sorprende a los científicos en Mongolia, y es uno de los hallazgos del año
Los científicos encontraron los restos fósiles de este dinosaurio en el desierto de Gobi, durante la construcción de un oleoducto. Este espécimen, un therizinosaurio herbívoro de dos patas, se distingue por tener solo dos huesos en cada mano, a diferencia de otros de su especie que poseen tres.
Anatomía sorprendente
El nombre científico de este dinosaurio, Duonychus tsogtbaatari, proviene del griego y significa "dos dedos", en honor al paleontólogo mongol Khishigjav Tsogtbaatar. Este descubrimiento es notable porque rompe con la norma establecida para los therizinosaurios, que generalmente tienen tres dedos con garras largas y afiladas.
"Muchas especies de therizinosaurios han sido descubiertas, y este grupo se había definido prácticamente por sus manos de tres dedos con grandes garras", explica Darla Zelenitsky, coautora del estudio y paleontóloga de la Universidad de Calgary en Canadá. "Encontrar un espécimen con solo dos dedos y garras fue sorprendente, ya que era tan inusual para este grupo de dinosaurios".
Los therizinosaurios vivieron en lo que hoy es Asia y América del Norte durante el período Cretácico Tardío, hace entre 100 y 66 millones de años. A pesar de pertenecer al grupo de los terópodos, generalmente asociados con dinosaurios carnívoros como el Tyrannosaurus rex, los therizinosaurios eran herbívoros. Se conocen por sus enormes garras en forma de hoz, algunas de las cuales alcanzaban los 50 centímetros de longitud.
El descubrimiento de Duonychus tsogtbaatari es notable por su número reducido de dedos y también por la excelente preservación de sus manos. Los científicos encontraron una vaina de queratina en una de las garras, algo inusual en dinosaurios de tamaño mediano a grande.
"Las manos, un sello distintivo de los therizinosaurios, están exquisitamente preservadas con todos los huesos de los dedos y la muñeca intactos en este espécimen", señala Zelenitsky. "Incluso la vaina de queratina de la garra está preservada, revelando cuán grandes y afiladas eran realmente sus garras".
La evolución que revela el descubrimiento
Los investigadores creen que Duonychus tsogtbaatari pudo haber evolucionado esta mano única para mejorar su agarre de la vegetación, permitiendo una alimentación más eficiente. "La pérdida del tercer dedo en Duonychus tsogtbaatari podría haber hecho que sus dos dedos restantes fueran aún mejores en lo que estaban diseñados para hacer: agarrar", comenta Yoshitsugu Kobayashi, autor principal del estudio y paleontólogo de la Universidad de Hokkaido en Japón.
"Si bien más restos fósiles ayudarían a confirmar esto, todos los indicios apuntan a que Duonychus representa un verdadero cambio evolutivo, no solo una anomalía", afirma Kobayashi. "Es un hallazgo notable que redefine nuestra comprensión de los therizinosaurios y la evolución de los terópodos en general".
Los científicos están emocionados por este descubrimiento, ya que abre nuevas preguntas sobre cómo los dinosaurios se adaptaron y evolucionaron a lo largo del tiempo. La presencia de solo dos dedos en Duonychus tsogtbaatari sugiere que estos dinosaurios pudieron haber desarrollado estrategias únicas para sobrevivir y prosperar en su entorno.
"Creemos que muchos therizinosaurios pudieron haber usado sus manos para forrajear en un movimiento de 'enganchar y tirar', pero Duonychus lleva esto a otro nivel con su estructura de garra extrema", explica Kobayashi. "Basándonos en la forma de su garra bien preservada y cómo se curvaba, Duonychus probablemente usaba sus manos para agarrar ramas y acercar la vegetación, algo así como lo hacen los camaleones hoy en día".





