Pamela Balcala, su hija Brisa y su esposo Carlos Schweizer se contagiaron de Covid a comienzos de abril. El hombre falleció un día después del cumpleaños de la mujer, que fue el lunes 12 de abril. Es decir, murió un martes 13, como para sumar fatalidad a la mala suerte que muchos le endilgan a esa fecha. Pero la desgracia no terminó ahí. Dos días después, el jueves 15, el Covid mató a sus suegros: Jorge Schweizer y Graciela Noriega. A pesar de la tristeza, la mujer reflexionó: "Tengo que agradecer que me pude quedar para cuidar a mi hija".

Pamela tiene 32 años y su hija Brisa, tres. El festejo del lunes no fue un festejo. La mujer estaba aislada por estar infectada con coronavirus. Hasta su marido la saludó por videollamada desde el consultorio 7 de marzo.

Esa noche, a las 3 de la mañana del martes 13, Pamela recibió un llamado del médico de Carlos: le informó que su marido había realizado ya tres paros cardiorrespiratorios. El galeno no pudo hacer nada por salvarle la vida.

Carlos tenía una enfermedad de base: diabetes. Trabajaba en el área de la Policía Municipal de Santo Tomé como inspector de tránsito y murió durante la madrugada del martes 13 de abril. Detrás de un biombo estaba intubado su papá Jorge, de 62 años, quien se desempeñaba como jefe del Departamento de Fotografía del Gobierno de Santa Fe y era propietario del diario local Siglo XXI de Santo Tomé.

El jueves 15 de abril a las 15 Jorge falleció. A pesar de estar tan cerca, solamente separados por un biombo, los médicos habían decidido no decirles a los pacientes (padre e hijo) que se encontraban tan cerca. Y Jorge se fue sin saber que su hijo ya había muerto.

Graciela estaba intubada al lado de Jorge. Tampoco supo que su hijo había fallecido. Dos horas después de la partida de Jorge, la mujer también murió. Tenía 60 años y ninguna patología preexistente.

Murieron su esposo y sus suegros de Covid en Snta fe en 48 horas..jpg
Jorge y Graciela, los suegros de Pamela. 

Jorge y Graciela, los suegros de Pamela.

"No me quedó otra que rezarle a un pedazo de cemento, no pude ni siquiera despedirme de mi esposo, no pude verlo porque tuvieron que sellar el nicho", graficó Pamela.

Pamela contó que sus mañanas "cambiaron". Se la pasa haciendo trámites de pensiones, seguros, obra social. También debe hacer un seguimiento clínico porque los médicos sospechan que se contagió de una cepa potencialmente más severa. Por estos días la mujer se agita, se cansa fácilmente, sufre dolores de pecho pero agradece: "pude quedarme para cuidar a mi hija2.

Fuente: Infobae

Seguir leyendo