En los días donde el frío pega en la cara, nada mejor que tener otra opción para disfrutar una bebida caliente sin que sea café o té. Ahí aparece el submarino a la salvación, una preparación que es exquisita con algún otro acompañamiento con churros o tortas fritas.
El chocolate con leche que se volvió un ritual para los días fríos: la historia del submarino
El submarino es mucho más que leche con una barra de chocolate. Detrás de esta bebida hay una historia poco conocida. ¿Cuál?

El chocolate con leche que se volvió un ritual para los días fríos: la historia del submarino
Sin embargo, algunos desconocen que la historia del famoso submarino es realmente llamativa y genera dudas tan solo por su nombre. ¿Que tendrá que ver un submarino con la leche y una barra de chocolate? Te lo contamos.
Recomendadas
El chocolate con leche que se volvió un ritual para los días fríos: la historia del submarino
Hay momentos que se pueden oler y saborear, tal como cuando un vaso de leche caliente se pone sobre la mesa para hundir una barra de chocolate en ella. Detrás de esa barrita que se hunde en el vaso, más conocido como el "submarino" hay una historia de inmigrantes, cafés porteños, industria nacional y memoria familiar.
A diferencia del chocolate caliente tradicional, el submarino se hace introduciendo un pedazo de chocolate en la leche hirviendo y lentamente empieza a derretirse, como si realmente descendiera al fondo de un mar blanco. De ahí viene su nombre: el chocolate se “sumerge” como un submarino hasta transformar la leche en una bebida cremosa, intensa y reconfortante.
Sin embargo, más allá de su curioso nombre, su carga emocional es emocionante y más aún su historia, ya que en realidad tiene raíces más antiguas que el propio submarino.
Cuando llegaron los españoles a América, el consumo de cacao se incorporó a distintas tradiciones gastronómicas y con el tiempo también se instaló en el Río de la Plata colonial. En ese lugar, el chocolate era una bebida valorada, aunque su preparación podía ser más lenta y trabajosa que la versión de hoy.
A comienzos del siglo XX, Argentina estaba marcada por la inmigración, los cafés, las familias numerosas y el crecimiento urbano y ahí es cuando apareció una solución práctica: la barrita lista para sumergir, sin tanta preparación.
De hecho, la marca "Águila" impulsó las barritas de chocolate para facilitar y acelerar la preparación de la bebida caliente, lo que ayudó a popularizar el submarino en cafés, bares y miles de hogares.
En pocas palabras
- Historia del submarino: bebida caliente de chocolate y leche, ideal para días fríos y con rica historia.
- Origen del nombre: se debe a que la barra de chocolate se sumerge en la leche caliente hasta derretirse.
- Popularización en Argentina: la barrita de chocolate de la marca Águila facilitó su preparación y difusión.