Gastronomía

El bodegón donde se puede comer pastas por $5.000 o milanesas por $8.500

Se trata de un típico bodegón porteño que se destaca por sus precios económicos y su buena ubicación

El turismo gastronómico es una excelente opción que suelen utilizar varios visitantes, especialmente en Argentina. En Buenos Aires, los bodegones son la estrella en este rubro, pero hay algunos que sin lugar a dudas merecen ser visitados. Este es el caso ideal porque se destaca por tener platos con precios muy baratos donde una pasta cuesta $5.000 o una milanesa $8.500.

Este bodegón está ubicado dentro del corazón de Buenos Aires, donde sus dueños aseguran que son los reyes de varios platos caseros, pero sobre todo de los precios. Y los cientos de turistas que pasan por sus mesas durante el año ratifican esta versión por lo que sólo será cuestión de visitarlo para ratificarla.

Bodegón Bella Gamba
El bodegón Bellagamba ubicado en Palermo, Buenos Aires.

El bodegón Bellagamba ubicado en Palermo, Buenos Aires.

El bodegón donde comer barato

El nombre del bodegón en cuestión es bastante concreto ya que lo han denominado como Bellagamba. En este mítico lugar los precios son la estrella, por lo que se convierte en el punto ideal para reunirse en familia y comer algo tremendo durante cualquier época del año en Buenos Aires.

Los precios son lo más llamativo de este bodegón, pero no porque sean altos. Ocurre todo lo contrario. Por una suma módica de $5.000 se puede conseguir una contundente porción de pastas como ñoquis, ravioles, canelones o fusiles.

Bodegón Bellagamba
El bodegón Bellagamba ubicado en Palermo, Buenos Aires.

El bodegón Bellagamba ubicado en Palermo, Buenos Aires.

Bellagamba no se limita a un plato en particular. El menú del clásico bodegón porteño incluye una variedad de platos típicos que complementan la experiencia culinaria. Entre los destacados tienen milanesas o supremas por un precio que parte de los $8.500, incluyendo una guarnición de papas fritas, puré o ensalada.

El bodegón está ubicado en calle Armenia al 1.242, dentro del barrio de Palermo en la provincia de Buenos Aires donde todavía se conserva una atmósfera nocturna que invita a comer y beber a sus visitantes. Y sobre todo, no es un lugar de difícil acceso al estar prácticamente en el centro de las barriadas porteñas.