Jardinería

El árbol que florece en invierno cuando el jardín está dormido

El árbol sorprende cada año ya que se adelanta a la primavera. Exploramos algunos datos curiosos de esta especie

Hay algo que rompe la lógica del paisaje cuando el frío todavía se siente y muchos árboles siguen desnudos. De repente, aparecen copas teñidas de rosa que parecen adelantarse al calendario. No hay hojas, no hay transición, solo flores. Es un fenómeno que llama la atención año tras año y convierte calles, plazas y rutas en escenas difíciles de ignorar.

Ese protagonista es el lapacho rosado (Handroanthus impetiginosus), una especie nativa de América del Sur que es uno de los símbolos de Buenos Aires. Su floración ocurre entre fines de invierno y comienzos de primavera, pero lo que más sorprende es justamente eso: florece antes de que broten sus hojas, generando un contraste visual único.

arbol
Es una especie arbórea nativa de Sudamérica.

Es una especie arbórea nativa de Sudamérica.

Un espectáculo natural que desafía el ciclo

Durante los meses más fríos, el árbol entra en reposo y pierde sus hojas para conservar energía. Cuando las condiciones empiezan a cambiar, prioriza la floración como estrategia de reproducción. Sin hojas que compitan por protagonismo, las flores se vuelven más visibles para polinizadores como abejas y aves que visitan el jardín.

Este proceso también explica por qué su floración suele ser tan intensa pero breve. En pocos días, el lapacho pasa de estar completamente desnudo a cubrirse de flores rosadas, y luego comienza a formar su follaje.

lapacho rosado
Este árbol florece profusamente cuando pierde sus hojas entre los meses de julio y agosto.

Este árbol florece profusamente cuando pierde sus hojas entre los meses de julio y agosto.

Más que un árbol ornamental

Además de su valor estético, el lapacho rosado cumple un rol importante en el ecosistema. Sus flores alimentan a distintos insectos y su presencia aporta biodiversidad en entornos urbanos y rurales.

Su madera, por otro lado, es una de las más resistentes de la región, lo que históricamente le dio usos en construcción. Sin embargo, hoy su mayor valor está en lo que genera cada temporada: una postal inesperada que rompe la monotonía del invierno y anticipa, a su manera, que el cambio de estación ya empezó.

Temas relacionados: