Tener un árbol en el jardín no solo aporta belleza y frescura al ambiente, sino que además proporciona una sombra fundamental durante los meses de verano. A continuación, te recomendamos una especie arbórea que es considerada una de las mejores para dar sombra sin que su mantenimiento sea un gran esfuerzo.
El arce negundo (Acer negundo), también conocido como arce americano o arce de hoja de fresno es un árbol caducifolio, con una copa esférica irregular que puede alcanzar hasta 20 metros de altura. Es ideal para cultivar varios en hilera, formando una pared para frenar el viento, o como árbol de sombra.
El arce negundo es una especie dioica, por lo que existen plantas femeninas y plantas masculinas, con su respectivo tipo de flores. En primavera sus flores femeninas dan unos frutos con muchas semillas que se disponen en disámaras aladas.
Estas disámaras son muy llamativas, ya que permanecen en la planta incluso llegando el invierno. Pero, al caer al suelo producen un montón de desperdicios que debes retirar si quieres un jardín bien cuidado.
Árboles: cuidados básicos del arce americano
Los expertos de Ciudades verdes, confirman que el arce americano es uno de los mejores árboles para dar sombra, además de que no requieren demasiado mantenimiento, por lo que son adecuados para inexpertos en el tema.
Como es nativo de zonas ribereñas, prospera en ambientes que imitan las condiciones húmedas de su hábitat natural. Esta especie muestra preferencia por la humedad constante pero puede tolerar períodos cortos de sequía. Lo ideal es regar dos o tres veces por semana en verano, mientras que en invierno hay que espaciar la frecuencia.
Se suele cultivar este árbol al aire libre debido a su gran tamaño. Además, se beneficia enormemente del acolchado de hojas en el suelo típico en bosques, que ayuda a retener la humedad.
Prospera en condiciones de pleno sol, aunque también se puede adaptar al sol parcial, pues muestra un grado de flexibilidad en escenarios de luz menos ideales. Las variaciones en la luz lejos del pleno sol pueden llevar a un crecimiento más lento y a una vitalidad reducida.






