Tener un árbol en el jardín es mucho más que sumar un poco de verde, ya que aporta sombra y frescura al espacio que habitas. Con su presencia, un árbol puede modificar la temperatura y generar un ambiente más sereno y equilibrado. Además, representa una inversión a largo plazo, ya que crece junto con la familia.
Elegir un buen árbol es clave para disfrutar de todos esos beneficios. Por eso, conocer especies nobles y resistentes es fundamental antes de plantar. Entre las opciones que combinan presencia y facilidad de cultivo se encuentra el sicomoro (Ficus sycomorus), un árbol histórico y valorado en distintas culturas por su sombra generosa y su porte majestuoso.
El sicomoro es una especie ideal para los jardineros que buscan un ejemplar de crecimiento rápido, copa amplia y un aspecto ornamental imponente. Según el sitio jardineriaon, es originario de África y Medio Oriente.
Este ficus destaca por su tronco grueso, sus ramas retorcidas y su follaje verde brillante que permanece atractivo durante todo el año en climas cálidos. Asimismo, es muy resistente a la sequía una vez establecido y tolera bien las altas temperaturas, lo que lo convierte en una excelente opción para el jardín.
Además, otro de los detalles por los que se cultiva esta especie es que tiene una producción abundante de frutos a lo largo del año, con mayor intensidad en primavera y verano. Los higos del sicomoro miden de 2 a 3 centímetros de diámetro, surgen en racimos directamente sobre el tronco y ramas principales, y son comestibles, aunque habitualmente contienen pequeños insectos debido a la polinización.
También, es valorado por su longevidad, ya que puede vivir siglos si recibe los cuidados adecuados. A continuación, proporcionamos una guía con el mantenimiento que requiere el árbol.
Cuidados del árbol
- Luz: requiere un sitio en el jardín donde le de pleno sol para desarrollarse correctamente.
- Riego: el árbol necesita un riego moderado, aunque hay que aumentar la dosis el primer durante el primer año y luego educir cuando esté establecido.
- Suelo: prefiere suelos profundos y bien drenados.
- Espacio: como necesita lugar para expandir su copa y raíces, es importante tener buen espacio en el jardín.
- Poda: ligera, solo para dar forma o retirar ramas dañadas. La época ideal es a finales del invierno o principios de la primavera, antes de que comience su nuevo crecimiento activo.




