Entre todos los barcos gigantes que han surcado los mares, uno destaca no solo por ser el más grande jamás construido, sino también por tener un ancla capaz de sostener su gigantesca masa.
El ancla del barco más grande del mundo: 36 toneladas de acero
El Seawise Giant, un superpetrolero que ostenta el récord de ser el barco más grande del mundo de la historia según Guinness World Records, necesitaba un sistema de anclaje a la altura de su tamaño.
No se trataba solo de evitar que el barco flotara a la deriva, sino de garantizar que su inmenso peso, superior a 500.000 toneladas en plena carga, pudiera mantenerse estable incluso en condiciones extremas de viento y corrientes marinas. El ancla de este barco no era un accesorio más. Era una verdadera pieza de ingeniería monumental.
¿Cómo era el ancla de este barco?
Este ancla de este barco está fabricada completamente en acero y pesa alrededor de 36 toneladas, un peso que impresiona incluso en comparación con otros superpetroleros. Su espiga, la parte central que conecta con la cadena y transmite la fuerza al fondo marino, mide 7 metros de longitud, mientras que sus palas, diseñadas para enterrarse y ofrecer la máxima resistencia al deslizamiento, tienen un ancho de 4,45 metros. Esta combinación de longitud y superficie le permite al ancla excavar en el lecho marino y sostener al Seawise Giant como si fuera una roca inmóvil.
Además del tamaño, el diseño del ancla de este barco es crucial. La forma de sus palas asegura que, al tirar del barco, la fuerza se distribuya de manera óptima, evitando que el ancla se levante o se desplace. La cadena que conecta el ancla con el barco también juega un papel fundamental, formando una curva en el fondo que permite que la tracción sea casi horizontal, incrementando la eficiencia del agarre. Así, el conjunto de ancla y cadena no solo soporta el peso colosal del barco, sino que lo mantiene seguro frente a las fuerzas naturales del océano.






