Para el desayuno, la merienda, incluso el almuerzo, en la mayoría de las casas la palta es protagonista de ensaladas, tostadas y guacamole. Pero lo que muchos no saben es que, después de disfrutar su pulpa cremosa, queda un verdadero tesoro: su cáscara.
Cuando vamos a comprar o cocinamos no tenemos en cuenta que algunas cosas que desechamos pueden ser usadas nuevamente. A veces requiere práctica acordarse, pero es bueno saber que todo puede reutilizarse siempre y cuando sea útil y seguro.
En este sentido, la palta es una de las verduras más consumidas sobre todo en estas épocas, pero a lo largo del año también. Es rico en ensalada, en tostadas, con galletas, en picada, con snacks y en miles de formas más. Por eso, si en tu casa son de tener siempre podrás enterarte que antes de tirar la cáscara que la envuelve es un tesoro que pocos saben.
Por qué la cáscara de palta es un “tesoro”
El reciclaje y el consumo responsable han ganado protagonismo, por eso reaprovechar lo que antes se descartaba no solo ayuda al ambiente, sino también al bolsillo. Así qué la próxima vez que cortes una palta, pensalo dos veces antes de tirar la cáscara. Puede que tengas en tus manos un recurso natural lleno de beneficios que estabas desperdiciando sin saberlo.
Porque a veces, los verdaderos tesoros no están en lo que usamos… sino en lo que tiramos. Allí es donde la cáscara de palta aportará increíbles beneficios gracias a sus antioxidantes, fibra, aceites naturales, compuestos fenólicos con propiedades antimicrobianas. Estos componentes la convierten en un recurso ideal para el cuidado personal y el hogar, especialmente si buscás alternativas naturales y ecológicas.
Qué uso darle a esta cáscara
La cáscara de aguacate o palta es un ingrediente natural versátil en los trucos caseros, ideal para la limpieza del hogar y el cuidado personal de forma ecológica y práctica.
Gracias a este simple objeto, podrás tener una mascarilla nutritiva para la piel, ya que la parte interna de la cáscara conserva restos de pulpa y aceites naturales. Para usarla tenés que pasar la parte interna directamente sobre el rostro limpio. Dejá actuar entre 10 y 15 minutos y enjuagá con agua tibia.
Esto ayudará a hidratar la piel, aportar luminosidad y combatir la sequedad, ideal en épocas de frío o cambios bruscos de temperatura.
Otra opción es crear un tesoro que uses como fertilizante natural para plantas: si tenés jardín, huerta o macetas en el balcón, la cáscara puede convertirse en abono. Para aprovecharla deberás cortarla en trozos pequeños, luego enterrarla directamente en la tierra o sumala al compost. Esto aporta nutrientes y mejora la calidad del suelo de forma orgánica.
Además, si juntas las dejas en la tierra de tu jardín, atraerás a las lombrices que viven en la tierra y podrán hacer en ella un refugio con gran alimento.
Este tipo de cáscaras son ideales como exfoliante corporal casero, podés secar la cáscara al sol, triturarla y mezclarla con azúcar o sal gruesa para crear un exfoliante natural que elimine células muertas y deje la piel más suave. Si tienes una rutina de belleza facial, sumarle este toque sin duda mejorará tu piel.
Por último, es una aliada indiscutible para la limpieza de casa porque al hervir cáscaras de palta en agua, se obtiene un líquido con propiedades suaves que puede utilizarse como complemento en la limpieza de superficies, especialmente si buscás opciones más naturales.





