Este árbol tiene una historia antigua y ha sido clave en la producción de frutas tropicales a lo largo de los siglos. El árbol de la palta se cultiva desde tiempos remotos, principalmente en Mesoamérica, y su fruto se ha convertido en un alimento esencial en la gastronomía y en la industria alimentaria.
El palto, cuyo nombre científico es Persea americana, es un árbol perenne perteneciente a la familia de las lauráceas. Este árbol es reconocido por su capacidad de producir frutos de alta calidad. Algunos paltos requieren polinización cruzada para que la fruta se desarrolle correctamente.
La cosecha de este árbol se realiza en distintas épocas del año, dependiendo de la variedad y la región, pero generalmente entre primavera y otoño. Para recolectar las paltas, los agricultores cortan las paltas directamente del árbol, ya que estos terminan de madurar fuera de él. Así, el palto continúa su ciclo de producción de frutas año tras año.
El palto es un árbol de tamaño mediano a grande, que puede alcanzar entre 5 y 20 metros de altura. Su tronco suele ser recto y sus ramas extensas, con hojas verdes, ovaladas y brillantes.
Estas son algunas características importantes del árbol y sus frutos:
Este árbol y sus frutos forman parte de la tradición y la economía agrícola, consolidando al palto como uno de los árboles más importantes para quienes disfrutan de esta fruta tropical.