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El afortunado que aún tenga negativos de fotografías, tiene un tesoro: por qué y cómo convertirlos en cortina

En fotografía, un negativo es una imagen, generalmente en una tira o lámina y como es algo viejo, quien aún guarda alguno posee un verdadero tesoro

Editado por Martina Baiardi
baiardi.martina@diariouno.com.ar

Hoy en día hablar del negativo de una fotografía es poco común y casi nadie los usa. Sin embargo, quienes hayan tenido una cámara y aún conservan estos fragmentos del pasado tienen en sus manos un verdadero tesoro, no solo por su valor nostálgico, sino también por su potencial decorativo.

De seguro recordarás antes de que llegaran las cámaras digitales y, ahora, los smartphones, para ver la foto no había más remedio que esperar la llegada de las copias. Entonces advertíamos que la imagen estaba movida; que esta otra había salido fuera de foco, o que en aquella le habíamos cortado las manos, la frente o los pies a nuestros pobres retratados, de suyo mal iluminados, cuando no con ojos rojos o pestañeando. Y claro, no te enterabas de eso hasta una o dos semanas después, cuando te entregaban las copias en papel.

Pero como todo eso ya paso de moda con las nuevas tecnologías, lo único nostálgico que nos queda es que algunas personas guardan esos negativos. En este caso, gracias al reciclaje podemos convertirlos en una cortina artística y original, se ha vuelto tendencia entre los amantes del estilo retro. Te contamos por qué es bueno conservarlos y cómo convertirlos paso a paso en una decoración.

Por qué los negativos son un tesoro

Negativos de fotografía

En fotografía, se llama negativo a la película que se utiliza en la cámara fotográfica convencional para, seguidamente, realizar el positivado en papel.

Hace algunos años, los negativos se utilizan para crear copias positivas en papel fotográfico, proyectando el negativo sobre el papel con un ampliador fotográfico o mediante una copia por contacto. Como ahora ya prácticamente no se usa, si conservas uno posees un tesoro:

  • Tienen valor sentimental: contienen recuerdos irrepetibles en su formato original, incluso imágenes que tal vez nunca se imprimieron.
  • Son de material resistente: están hechos de acetato o poliéster, materiales duraderos que pueden resistir el paso del tiempo si se conservan correctamente.
  • Tiene un efecto visual único: al ser traslúcidos, los negativos permiten el paso de la luz, creando un efecto visual similar a una vidriera cuando se cuelgan frente a una ventana.
  • Podrás crear una decoración sostenible: reutilizar negativos es una excelente forma de reciclar y decorar sin gastar de más.

Reciclaje: cómo transformar negativos en una cortina

Para lograr una creativa cortina realizada con negativos de fotografías tendrás que usar los siguientes materiales:

  • Negativos de fotografías (la cantidad dependerá del tamaño de la cortina)
  • Hilo de nylon o tanza (transparente y resistente)
  • Aguja gruesa o perforadora de papel
  • Varilla para cortina o barral
  • Regla y tijera
  • Cinta adhesiva resistente o remaches metálicos
  • Ganchos para cortinas o clips de oficina reutilizables
Convertí los negativos de fotografía en cortinas

Al perder el uso de estos elementos, la mejor opción es convertirlos en una cortina, una idea super original

El paso a paso relativamente sencillo, solo necesitas creatividad y ponerte manos a la obra. Primero revisa los negativos que tengas en casa, asegúrate de que estén en buen estado (sin hongos ni roturas). Si están sucios, límpialos con un paño de microfibra seco. Evita el uso de líquidos que puedan dañar el material sensible.

Ahora forma columnas con las tiras de negativos. Cada columna será una "tira" vertical de tu cortina. Con la aguja o perforadora, haz pequeños agujeros en los extremos de cada negativo y únelos verticalmente usando tanza o hilo de nylon. También puedes unirlos con cinta adhesiva resistente por la parte trasera para que no se vea.

Repetí el paso anterior hasta tener suficientes columnas de negativos para cubrir el ancho de tu ventana o puerta. Se recomienda una separación de 4 a 7 cm entre tira y tira para que la luz pase.

El cuarto paso es atar la parte superior de cada tira a la varilla usando tanza, clips o ganchos de cortina. Asegúrate de que todas las tiras queden a la misma altura para un acabado prolijo. Por último, coloca la varilla en la ventana o lugar deseado.

El efecto será más impactante si la luz natural atraviesa los negativos, iluminando las imágenes y proyectando sombras y colores únicos.

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