El billete de 10 pesos, el que lleva el rostro de Manuel Belgrano, se ha convertido en una pequeña reliquia con valor simbólico, coleccionista y creativo. Muchos lo conservan porque sigue en uso, pero lo que pocos saben es que, además de tener valor, puede transformarse en un tesoro del reciclaje.
Por qué un billete de 10 pesos es un tesoro
Los aficionados al reciclaje tienen en casa distintos objetos y elementos de uso diario a los cuales se les puede dar una segunda vida. Un claro ejemplo son los billetes rotos o desgastados que, cuando pierden su funcionalidad principal, pueden convertirse en fantásticas piezas de decoración.
Como ya mencionamos, el billete de 10 pesos se sigue usando monetariamente en el país. Pero con los aumentos y la devaluación de la plata, algunos kioscos no lo reciben o prácticamente no nos sirve para comprar nada. Si bien como "vuelto" sirve y se usa mucho, su valor monetario no nos ayuda.
En el mundo del coleccionismo, algunos billetes de 10 pesos pueden alcanzar precios superiores a su valor nominal, especialmente si se trata de ediciones antiguas, con errores de impresión, series bajas o números capicúa.
Por eso, además de representar un pedazo de historia económica argentina y ser uno de los billetes más circulantes durante las décadas de los 2000, es un verdadero tesoro para el reciclaje y con él se pueden crear muchas cosas. En lugar de dejarlo olvidado en un cajón, puede convertirse en una pieza de arte o en un objeto decorativo con un toque retro y nacional.
Reciclaje: como darle una segunda vida a un billete de 10 pesos
Cuando el billete se encuentra en un estado delicado, una de las formas más originales de reciclar si está roto o desgastado es convertirlo en un marcapáginas artesanal. Te explicamos cómo hacerlo paso a paso y para ello necesitarás algunos elementos necesarios:
- 1 billete de 10 pesos
- Lámina adhesiva transparente o papel contact
- Cartón fino o cartulina reciclada
- Pegamento en barra
- Tijera
- Hilo o cinta decorativa
Paso a paso:
- Si el billete está sucio, limpia suavemente con un paño seco. Luego, cúbrelo con papel contact de ambos lados para protegerlo y darle rigidez. Si no tienes este papel, puedes ponerle cintex.
- El segundo paso es pegar el billete sobre una cartulina o cartón fino, y recorta el contorno dejando unos milímetros de borde.
- Luego haz un pequeño agujero en una punta y pasa un hilo o cinta para decorar.
- Y ya está listo para usar, tienes en tus manos un marcapáginas único, con valor sentimental y cultural, con un objeto que actualmente se usa poco.




