Como estaba previsto, desde este jueves 1 de enero del 2026 viajar en colectivo será más caro. Es que empezó a regir el aumento del boleto de micro que hará que el recorrido urbano pase a costar $1.400, es decir $200 más de lo que se pagaba.
Este es el segundo aumento escalonado que había definido el Ente de Movilidad Provincial (EMOP). El primero fue en noviembre pasado cuando el boleto urbano subió de $1.000 a $1.200.
Durante el año que se va, el boleto de micro se mantuvo sin aumentos hasta mayo, cuando costaba $850. Ese mes el valor llegó a $1.000. Luego vino la suba de noviembre a $1.200 y la próxima, desde enero, que hará que cueste $1.400. Es decir que el aumento interanual es de 64,71%.
Hay que decir que luego de que la Nación eliminara los subsidios al transporte, el Estado mendocino subsidia casi el 60% del valor de la tarifa técnica del valor del boleto. Es que esa tarifa marca que el boleto debería costar $2.950 y hasta hoy el pasajero paga sólo $1.200 de tarifa plana.
Además hay varios sistemas de gratuidades y descuentos para jubilados, estudiantes y trabajadores estatales.
En la actualidad sólo el 40% de los usuarios del transporte público paga el total del valor del boleto de micro. El 60% restante tiene algún descuento o goza de gratuidad por pertenecer a alguno de los distintos grupos de beneficiarios.
Cuánto debería costar el kilómetro recorrido del transporte público
Si bien hasta el momento no se habla de otros aumentos, hace sólo unos días -el pasado 29 de diciembre- se realizó la audiencia pública para definir cuánto aumentará el costo del kilómetro recorrido que el Estado les paga a las empresas que prestan el servicio del transporte público.
Ese valor del kilómetro recorrido, que desde febrero de este año se paga a $2.850, subirá teniendo en cuenta el aumento del costo del combustible, los incrementos que recibió el personal por paritarias y también el aumento del valor del dólar, que define por ejemplo el valor de los colectivos y de los repuestos.
Con base a todos esos incrementos, las distintas empresas que prestan el servicio de transporte público hicieron sus cálculos y remitieron sus estudios ya al EMOP, que a su vez los analizó con su comité integrado por universidades, representantes de las comunas y otros organismos.





